París - La Fiscalía francesa anunció hoy que se pronunciará en contra de la demanda presentada ante la justicia por una paciente que sufre una enfermedad degenerativa incurable y que ha pedido ante los tribunales que se le aplique la eutanasia activa.
El fiscal de Dijon, Etienne Daures, indicó a medios locales que pedirá que la demanda presentada por la paciente Chantal Sébire sea rechazada.
Aquejada de un tumor evolutivo en la cavidad nasal que le causa dolores "atroces" y que ha deformado su rostro, Sébire, una maestra de 52 años y madre de tres hijos, interpuso una demanda en el Tribunal de Gran Instancia de Dijon para que se le aplicara la eutanasia activa, una petición que será examinada la semana próxima.
Sin embargo, su iniciativa se ha topado con la oposición de los políticos y del Gobierno en un país en el que la eutanasia no existe.
Varios miembros del Ejecutivo, entre ellos la titular de Justicia, Rachida Dati, han recordado que lo máximo que permite la ley francesa es aplicarle una anestesia que la suma en un profundo coma hasta que fallezca de forma natural.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien Sébire se dirigió para que interfiriera en favor de su demanda, envió a su consejero personal en materia de salud, Arnold Munnich, quien ofreció a la paciente nuevos exámenes a cargo de especialistas en su caso para comprobar que se han agotado todas las opciones de curación.
El primer ministro, François Fillon, afirmó por su parte ayer, jueves, que la legislación francesa no está en condiciones de responder a la petición de la enferma.
El caso de Sébire tiene una gran repercusión mediática en Francia después de que la paciente acudiera a la Asociación por el Derecho a Morir con Dignidad (ADMD), que llamó la atención de las televisiones y otros medios de comunicación.
EFE