EL PAÍS DE MADRID
El PSOE ganó con claridad las elecciones generales y su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, revalidó el cargo. Mariano Rajoy, candidato del PP, fracasó en su segundo intento de llegar al gobierno aunque mejoró los resultados de hace cuatro años.
Con el 96% de los votos escrutados, los socialistas lograban 169 escaños (tres más que ahora), y los populares ganaban siete escaños (de 148 a 155) y casi dos puntos y medio más (40,08%) respecto a 2004. Así, el bipartidismo se consolida más que en las pasadas elecciones, pues ambos partidos ocuparán 324 de los 350 escaños en el hemiciclo del Congreso, como nunca ocurrió en la historia de la democracia.
"Gobernaré profundizando en las cosas que hemos hecho bien y corrigiendo errores", dijo Zapatero, tras recibir las felicitaciones de su principal adversario, Mariano Rajoy.
El deseo de Zapatero de lograr una "victoria amplia" se vio respaldado por el apoyo ciudadano, aunque no como hubiera querido el líder socialista. En la próxima legislatura, necesitará en cada votación el apoyo de al menos siete diputados de otros grupos para sacar sus leyes y proyectos adelante.
Durante toda la jornada, el presidente del gobierno tocó con los dedos la mayoría absoluta que imaginó durante los 14 días de campaña electoral pero a las 21.54 (hora española), los dirigentes socialistas la dieron por inalcanzable. Fue a esa hora cuando el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, hizo pública la victoria electoral y anunció un "nuevo período de cambio y progreso".
En el PP, la derrota no fue tan amarga como se anunciaba con los primeros escrutinios, que apuntaban la mayoría absoluta socialista y el descalabro popular, aunque el segundo fracaso consecutivo de Mariano Rajoy abre un período de incertidumbre respecto al futuro del primer partido de la oposición.
Toda la estrategia de crispación y tensión que la dirección del PP mantuvo durante los cuatro años de mandato socialista no se vio respaldada por un apoyo suficiente en las urnas para llevar a Rajoy hasta el Palacio de la Moncloa.
La estrategia, confesada por los dirigentes del PP, de sembrar dudas entre el electorado socialista con temas como la inmigración, la política antiterrorista o las reformas estatutarias para forzar la abstención en el PSOE tampoco parece haber surtido efecto a juzgar por el avance del apoyo electoral de Zapatero.
El senador popular Pío García Escudero, jefe de la campaña del PP, compareció casi a una hora de la medianoche española para hacer la primera valoración oficial de los resultados. "Felicito al PSOE si se confirma lo que vamos conociendo. La victoria es clara y ha ganado en buena lid. Nos ha producido una enorme satisfacción que hemos tenido un gran resultado, una subida muy importante en escaños y en porcentaje de votos, probablemente el que más".
García Escudero aprovechó en su segunda comparecencia para recordar el asesinato de Isaías Carrasco, algo que hicieron todos los portavoces políticos que opinaron sobre los resultados.
minorías. Los nacionalismos han resistido de manera desigual el envite planteado por una campaña electoral muy polarizada en torno a los dos principales aspirantes a la presidencia del gobierno.
Mientras los partidos más moderados, Convergencia y Unión (CiU, de Cataluña) y el Partido Nacionalista Vasco, mantienen casi intacta su fuerza en el Congreso de los Diputados, los independentistas de Esquerra Republicana de Cataluña, sufren el peor revés en número de escaños de todas las fuerzas políticas al reducir su representación de ocho escaños a sólo tres.
En Izquierda Unida (IU), la amenaza de una nueva crisis, ésta de mayor envergadura a las anteriores, sonó desde que la web oficial del Ministerio del Interior arrojaba los primeros datos del escrutinio. La coalición que lidera Gaspar Llamazares, registraba un porcentaje de apoyo inferior al 4%, algo que no ocurría desde 1982.
"Es un mal resultado sin paliativos y asumo toda la responsabilidad", señaló Llamazares.
En Cataluña, el PSC (25 diputados) también logró un resultado casi histórico con el 45% de los apoyos electorales, 25 puntos más que CiU, la segunda fuerza política en esta comunidad autónoma. Los dos feudos principales del PP, Madrid y Comunidad Valenciana, confirmaron los resultados de los últimos años y supusieron el principal activo de las candidaturas de Rajoy para lograr un resultado que consideraron "satisfactorio", aunque con ellos seguirán otros cuatro años en la oposición.
Las cifras
43,7% Porcentaje de votos obtenidos por el oficialista PSOE en los comicios de ayer, con el 98% de los votos escrutados.
40% Porcentaje de votos logrados por el PP, con igual cantidad de votos escrutados, según el diario español El País.
Votos y curiosidades
La participación fue casi la misma que en las elecciones de 2004 (75% contra 77%), mientras que la abstención fue mayor (24% contra 22%). Hubo 1,12% de votos en blanco y 0,64% de votos nulos.
"Los españoles han hablado con claridad y han decidido abrir una nueva etapa sin crispación, que excluya la confrontación", proclamó el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en referencia al ambiente político de los últimos cuatro años.
"Llamé a (José Luis Rodríguez) Zapatero y le deseé buena suerte, por el bien de España", dijo ayer Mariano Rajoy, líder del conservador PP, al reconocer públicamente la derrota. Asimismo, destacó el incremento que ha obtenido su partido en número de votos y escaños.
El récord en rapidez fue para la localidad de Villaroya, en La Rioja, donde a los once minutos de abrir la mesa electoral ya habían votado todos sus habitantes, 11 personas.
Los tres únicos censados en el municipio toledano de Illán de Vacas, en Toledo, constituyeron la mesa electoral pero esperaron hasta el último momento, a las ocho de la tarde, para ejercer su derecho al voto. "Siempre hay algún periodista que viene a entrevistarnos", comentó Julián Renilla, alcalde de la localidad y miembro de la mesa.
El voto de Julia Miranda Martínez, conocida como la "abuela" del Partido Socialista de La Rioja, llegó a la mesa de su colegio electoral ya que falleció el pasado martes a los 101 años, pero después de haber votado por correo.
Las notas más dolorosa tuvieron lugar en sendos colegios electorales de Madrid y Valencia, donde una mujer de 89 años falleció por un paro cardiorrespiratorio cuando estaba esperando su turno para votar, y un hombre de 77 años sufría un ataque cardíaco que también le causó la muerte.
Por primera vez, en las elecciones españolas los invidentes pudieron votar sin necesidad de alguien que les ayude, gracias a un novedoso procedimiento para leer las papeletas en braille.