DANIEL ROSA
La contracara de los grandes. Mientras en el estadio José Nasazzi los futbolistas y algunos dirigentes de Nacional se sorprendían con la noticia de que Gustavo Matosas ya no era más el técnico del tradicional rival, los hinchas tricolores vitoreaban al suyo.
"Peluuusso, Peluuusso, Peluuusso", coreaban mientras el técnico, a paso redoblado y vestido con impecable camisa blanca y corbata, se abría paso entre la multitud tratando de llegar hasta el ómnibus que trasladó a la delegación a Los Céspedes, donde se bañó.
Los hinchas tricolores están felices y confiados en el equipo. Se sienten identificados con el fútbol que despliega y, sobre todo, con la actitud ganadora que profesa. Por eso llenaron ayer el estadio José Nasazzi. Tres cuartas partes del público que concurrió al escenario de Bella Vista fue tricolor y quedó gente afuera.
La cabecera y la tribuna que dan al Prado fueron destinadas para el pueblo tricolor, pero como no había lugar para todos los que fueron, hubo que dejar que ingresaran a la platea reservada para los locales. Contra la cabecera visitante se instalaron y algunos hasta vieron el partido de parados.
"Bella Vista se perdió una gran recaudación con la que pudo haber salvado seis meses de presupuesto", reflexionó un dirigente de Nacional ubicado en el palco oficial. "Y sí, porque si se jugaba en el Centenario iban más de 30.000 personas", le contestó otro.
En la cancha, los futbolistas demostraron que ya no extrañan salir a jugar en canchas chicas. Desde que Nacional es local en el Parque Central ya no es una desventaja, porque las referencias, con la gente pegada al alambrado, son las mismas. Antes los futbolistas tricolores confesaban que, cuando salían del Centenario, se sentían apretados. Ahora parecen que les afecta jugar más en el Estadio que en los escenarios menores.
El 1-0 ya se concretó. Los jugadores salieron todos juntos del vestuario y se dirigieron por el descampado ubicado detrás de la cabecera visitante hacia el ómnibus. A la pasada, mientras recibieron loas, dejaron algunos conceptos. "Fue un partido durísimo, porque ellos se pararon para defender y la única forma de anotarles fue con un penal", dijo Diego Arismendi.
"Lo importante no era jugar bien sino ganar, por el calor y por cómo estaba la cancha y nos llevamos los tres puntos merecidamente", comentó Nicolás Bertolo.
Nacional se va solo en la punta.