A los paros zonales de los maestros de Montevideo que continuarán esta semana, se suman ahora los docentes de Canelones y Durazno.
La filial de Ademu de Canelones resolvió parar el martes en las escuelas de la Costa, el miércoles en Pando y el jueves en Canelones Oeste. La resolución aclara que las escuelas pertenecientes a las ciudades de Santa Lucía y Canelones pertenecen a otra filial de Ademu, que fijará su propio cronograma de paros.
En tanto, los maestros de Durazno realizarán un paro el lunes ante la escasa respuesta recibida por parte del Codicen y del Consejo de Primaria a los problemas que enfrenta la Escuela N° 1 que no tiene salones de clases suficientes para atender a los niños. La comisión de padres de los alumnos quieren que se impartan las clases en la escuela mormona de la ciudad pero se debate si esto afecta la laicidad tradicional en la enseñanza uruguaya.
Los maestros del departamento no creen que el Codicen autorice a que se impartan las clases en la escuela mormona y estiman que esto violaría el principio de laicidad de la enseñanza de la escuela pública, aunque están dispuestos a encarar una solución.
Francisco Álvez y Adriana López, del gremio de AMAD, dijeron a El País que "si hubiera unanimidad en los padres de los casi 700 alumnos y si el Codicen lo autoriza, podría estudiarse dicha situación".
La escuela número 1° de Durazno permanece en plena etapa de obras, con varios salones inhabilitados, aunque en otros los cursos transcurren normalmente. Las tareas de reparación de techos, cielorrasos, pisos, aberturas y electricidad se extenderán posiblemente hasta mayo, lo que ha obligado a las autoridades -previa inspección de Bomberos- al dictado de algunas clases en instituciones cercanas al centro escolar como el hall de oficiales de la Jefatura de Policía y la Casa de la Cultura.
Pero los padres pretenden que todos los grupos concentren sus actividades en un solo sitio, por lo que se inclinan por la propuesta de concurrir al edificio de la iglesia Mormona, que dispondría del local y mobiliario necesarios para albergar a todos los grupos.
Por ello presentarán ante la inspectora departamental, Raquel De León, el pedido correspondiente con la firma de los padres a fin de que sea elevado al Codicen para su resolución.
En el caso de que la respuesta del Codicen sea negativa se adelantó que es probable que los padres decidan no enviar a sus hijos a clase hasta tanto no queden listas las aulas que se vienen reparando. (Producción: Víctor Rodríguez, Durazno).