Vestidas por manos célebres

MATÍAS CASTRO

Con la excepción de una tienda de ropa en Luis Alberto de Herrera, frente al shopping, en Uruguay encontrar las marcas de ropa diseñadas por los famosos es cosa difícil. En esa tienda hay ropa con la marca de Victoria Beckham, esposa del futbolista e ilustre integrante de las Spice Girls.

Sin embargo, es cada vez más común que actrices y cantantes se arrojen enceguecidas al mundo del diseño y ataquen al mundo con sus prendas. La última en sumarse a la corriente fue la cantante canadiense Avril Lavigne, que lanzará una línea de ropa llamada "Rock Glam". Una preciosa noticia que alegrará a los jóvenes que se hayan preocupado por la ropa que hacía Amy Lee, la cantante de Evanescence. Pero del mundo de la música han salido otras manos hábiles con las tijeras y el dedal (en sentido metafórico, ya que ninguna de estas chicas se arriesgará a pincharse un dedo con una aguja), como Madonna, por ejemplo, Gwen Stefani, Amy Winehouse y Jennifer Lopez. Y también Bono hizo de las suyas en el mundillo de la ropa de onda que circula sobre pasarelas y poco más.

La lista se extiende y encuentra un ejemplo rioplatense importante con Nazarena Vélez, que ha sabido generar sus negocios por este lado. Otro caso notorio fue el de Penélope Cruz y su hermana, el año pasado, presentando sus trapos.

Entre las actrices hay varias con sus líneas de ropa. Está Michelle Rodriguez, no demasiado conocida (aunque ha hecho algún que otro papelito más o menos notorio), la inglesa Elizabeth Hurley y Scarlett Johanson.

Como se vio, no es un fenómeno que llegue mucho a estas latitudes. De todas maneras, al ver estos ejemplos, surge una pregunta: ¿por qué hay que presumir que si alguien hace bien lo suyo (modelar, cantar, actuar, lo que sea), también sabrá diseñar ropa?

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar