PETRÓLEO SANGRIENTO
Ficha
EEUU 2007. Título original: There Will Be Blood. Director. Paul-Thomas Anderson. Libreto: Paul-Thomas Anderson, sobre novela de Upton Sinclair. Fotografía: Robert Elswit. Música: Jonny Greenwood. Elenco: Daniel Day-Lewis, Martin Stringer, Kevin J. O`Connor, Jacob Stringer, Matthew Braden Stringer.
Atención a...
El formidable empleo del paisaje como dato revelador del drama que allí se inscribe, empezando por las hondonadas de piedra donde comienza y continuando con unas llanuras tan vastas como la codicia del personaje central. Las explosiones y llamaradas de los pozos de petróleo también reflejan otros estallidos que sacuden por dentro el asunto.
La crítica
JORGE ABBONDANZA
Aquí hay un ejemplo soberano de narración cinematográfica, tan pausado como la novela de Upton Sinclair (¡Petróleo!, 1927) en que se basa y tan preciso como era necesario para escalonar la historia del empresario petrolero, que empieza como bestia de carga buscando metales preciosos y termina (también bestialmente) como millonario capaz de estafar, robar y asesinar.
Una profunda crítica al poder y a la perversión del dinero circula por ese relato que Paul Thomas Anderson (el de Magnolia) dirige con el pulso que tenían sus colegas eminentes, Stevens o David Lean sin ir más lejos. Esa gente sabe no sólo controlar un proceso dramático sino cargarlo de significados a medida que avanza. En la labor de Anderson, llena de intensidades, hay algunos momentos de grandeza.
También los hay en el trabajo protagónico de Daniel Day-Lewis, ese actor que sólo asoma de vez en cuando, sin olvidar los claroscuros de una lucha entre la Verdad y la Mentira, el Bien y el Mal, con varios flechazos contra los fraudes religiosos y su tramposo fanatismo. Esas dos horas y media, empero, pueden ser de difícil digestión para un público habituado a pasatiempos más livianos, que suelen estar atentos a la seducción epidérmica y no al rigor, pero una porción selectiva de la platea sabrá paladear la calidad y la fuerza de toda la película, incluyendo a su elenco, su ritmo, su fotografía y hasta su música, un marco tan golpeador como las violencias que suceden a lo largo de la historia.