JOSÉ MASTANDREA
Cada vez que José Franco se lesionó en el Torneo Apertura, el silencio le ganó a los cantos. Los hinchas se miraban de reojo y el cuerpo técnico sabía que se quedaba sin gol. Sin su arma exclusiva, sin peso en ofensiva. Y así fue.
Peñarol no tuvo fuerza en ofensiva y pagó un precio muy alto las lesiones de Franco.
Para colmo de males, el colombiano Leonardo Fabio Moreno no la embocó. Se fue de Peñarol con un solo gol, producto de un agónico cabezazo que venció la resistencia de la defensa de Miramar Misiones y las manos de Damián Frascarelli, en aquel momento, arquero "cebrita".
Sin Franco y sin otra alternativa en ofensiva, Peñarol empezó a perder puntos y partidos. Al término del Apertura, hizo 21 goles, seis de los cuales, fueron anotados por Franco, que casi no jugó. El 30% de su artillería se perdió prácticamente todo el campeonato.
Hoy la realidad es diferente. Franco está en forma y Peñarol sumó a varios goleadores en su plantel.
Carlos Bueno, una de las variantes más importantes que hoy tienen los aurinegros en ofensiva, se fue de Peñarol en la temporada 2004 con once goles en su haber. Fue de los artilleros más importantes que tuvo Peñarol del año 2000 en adelante.
Fabián Estoyanoff, lesionado con un esguince de rodilla, también es un hombre-gol.
En el Campeonato Uruguayo de 2003 anotó nueve goles, seis en el Torneo Apertura y tres en el Clausura. Es habilidoso, abre la cancha, es veloz, escurridizo y además, genera faltas cerca del área.
La otra carta ofensiva que maneja Gustavo Matosas es el brasileño Nassa, de gran desempeño en el Rampla de 2005. Allí se despachó con 11 conquistas y fue protagonista de lujo en el cotejo ante Nacional cuando los rojiverdes se impusieron 3 a 0. A Rampla lo dirigía Matosas.
En el debut frente a Central Español tuvo un buen desempeño y demostró que puede ser importante como recambio. Metió un derechazo en el travesaño y estuvo siempre cerca del área rival generando peligro. No tiene la promoción de los demás pero cuenta con la confianza y el apoyo del entrenador, que lo conoce de sobra por haberlo dirigido antes.
A ellos hay que sumarle el olfato goleador del "Tony" Pacheco. Hizo un golazo de tiro libre en el debut aurinegro frente a los palermitanos y estrelló un taponazo en el horizontal.
También hay que tener en cuenta la buena pegada de Ruben Olivera. Es uno de los ejecutantes más precisos en jugadas de pelota quieta y suele sacudir arqueros desde afuera del área.
El aporte goleador de Fernando "Petete" Correa, que anotó tres goles a lo largo del Apertura, no es menor. Frío, calculador, de buena técnica, es uno de los definidores más certeros con los que cuenta el técnico. Basta recordar la exquisita ejecución del penal ante Nacional en el segundo clásico del verano.
La ofensiva tiene variantes, alternativas que antes no poseía y hay nombres como para apostar fuerte.
Hoy Peñarol, y Matosas claro está, duermen tranquilos. Ya Franco no está solo y aunque se lesione Estoyanoff, hay armas como para suplirlos.
La falta de gol no es una preocupación en filas aurinegras. Todo lo contrario.
7 El cabezazo no es su fuerte. Va bien arriba y tiene anticipo ofensivo, pero no mucho gol.
10 La técnica es lo más destacable en Carlos Bueno. Sabe mucho con la pelota y tiene clase.
7 La potencia no es una de sus armas más destacadas. Si lo pechan, lo desestalibizan.
8 La velocidad en corto es una de sus virtudes. Tiene un pique explosivo, que lastima.
8 Cuando agarra velocidad es imparable, sobre todo en largo, no en corto. Es velocista nato.
10 El juego aéreo es una de sus armas más temibles. Gana por alto y cabecea muy bien.
8 Es potente. Parece frágil pero no lo es. Cuando choca con los rivales, caen. Tiene fuerza.
6 La técnica no es uno de sus fuertes. Pero es letal cuando pisa el área. Es muy efectivo.
El plantel trabaja a puertas cerradas
El plantel de Peñarol trabajó a puertas cerradas en su reducto de Los Aromos.
Ayer, Gustavo Matosas paró al probable equipo titular en la cancha donde se confirmó la presencia del argentino Matías Manrique en el fondo.
Tanto Ruben Olivera como José María Franco se movieron en forma diferenciada pero se entiende que no tendrán inconvenientes para jugar el próximo fin de semana frente a River Plate.
Carlos Bueno jugó en ofensiva en lugar del lesionado Fabián Estoyanoff y Federico Pérez se movió como cuarto volante por izquierda en el mediocampo, lugar que ocupara frente a Central Español.
Mañana, Peñarol trabajará en aspectos técnico-tácticos y el viernes lo hará en pelotas paradas tanto en ofensiva como en defensa.
La semana en Los Aromos se mantendrá a puertas cerradas, una medida que empezó a implementarse ya al inicio de los trabajos de pretemporada, antes de las dos Copas de verano.
Nassa dejó su huella goleadora en Rampla Jrs.
El brasileño Nassa tuvo su mejor temporada en 2005 jugando para Rampla. Anotó 11 goles en el Uruguayo y fue figura en el partido que los rojiverdes vencieron a Nacional 3 a 0.
El "Pollo" también tiene ambición de artillero.
Ruben "Pollo" Olivera tuvo un gran año en la temporada 2001. Anotó seis goles y fue autor de uno de los tantos en la final frente a Nacional en el Campus Municipal de Maldonado.
Dos argentinos y un brasileño
"Miliki", Delorte y el olfato de Silvio Mendes
De la mano de Gregorio Pérez, llegó Daniel "Miliki" Jiménez en la temporada 2002. Con él, Peñarol tuvo lo que necesitaba el fútbol de Gregorio: un nueve corpulento, de área, gran cabeceador y con buena técnica. "Miliki" tuvo un comienzo notable. Marcó 10 goles en el Apertura de aquel año y en el Clausura arrastró lesiones que no le dieron continuidad: marcó sólo dos conquistas. De todas formas, se ganó el corazón de los hinchas porque fue goleador clásico.
Cuatro años después, con el regreso de Gregorio Pérez a Peñarol, llegaron dos delanteros extranjeros. El primero fue Alejandro Delorte, muy similar a "Miliki" Jiménez, quizás con más técnica pero sin el peso en el área de su compatriota. Jugó el Apertura 2006 y anotó cinco goles. Para la segunda parte del año, Delorte emigró al fútbol italiano y Gregorio eligió un brasileño que pocos conocían. Lo había recomendado Guillermo Sanguinetti que lo había visto en acción en la segunda división del fútbol norteño. Silvio Mendes también dejó su huella en la hinchada aurinegra. Fue protagonista en el clásico del Clausura que Peñarol ganó 3 a 0. Hizo un golazo de tiro libre y otro de cabeza. Jugó una sola rueda y marcó nueve goles con la aurinegra. Este año quiso volver a Peñarol.
Tres colombianos
Serna, Leonardo Fabio Moreno y Valentierra
En la temporada 2004, Diego Aguirre pidió la contratación del colombiano Jorge Serna, un corpulento número "9" que llegó de Independiente Medellín. No fue lo que todos esperaban. Anotó cuatro goles y pese a medir 1.88 no tuvo peso en el área. Terminó dejando Peñarol con más pena que gloria. En el Torneo Apertura 2007 se repitió la historia con los colombianos. Esta vez, la apuesta grande fue para Arnulfo Valentierra, un enlace ofensivo con notable técnica y mejor pegada. Hizo un solo gol (desde afuera del área ante Central Español) y se fue de Peñarol como suplente. Leonardo Fabio Moreno, la otra carta ofensiva a la que apostó Peñarol para la primera parte del año, fue un fracaso. Llegó fuera de forma, falto de fútbol y pese a tener continuidad en el equipo, apenas pudo marcar un gol. Fue frente a Miramar Misiones, en los descuentos, en un partido que el cero parecía sellado. El cabezazo del "Cantante" terminó en la red y muchos pensaron que a partir de ese momento iba a aparecer el gran goleador que Peñarol había contratado para jugar el primer torneo del año.
No fue así. Leonardo Fabio se fue con ese gol a cuestas. Las experiencias con los colombianos no fueron exitosas. Salvo Hamilton Ricard en Danubio, el resto rindió poco y nada en nuestro fútbol. En Peñarol menos.