Roma - El Santo Oficio y las facetas menos conocidas de sus funciones son el tema central de una exposición inaugurada hoy en Roma, que recoge 60 documentos procedentes de sus archivos, nunca expuestos al gran público.
Hasta el 16 marzo se podrá visitar en el Museo Central del Resurgimiento, la muestra "Raros y valiosos. Documentos de la edad moderna y contemporánea de los archivos del Santo Oficio".
El subdirector del Museo, Marco Pizzo, explicó que "la voluntad de la muestra es hace ver cuáles fueron efectivamente las competencias del Santo Oficio, que eran mucho más heterogéneas y diversas que las que la tradición nos ha hecho llegar", vinculadas especialmente a los procesos por herejía.
Un recorrido por manuscritos, volúmenes impresos, dibujos, grabados, planos y el archivo original de la Congregación del Índice, encargada de los libros prohibidos, salidos todos ellos del archivo del Santo Oficio, que no fue abierto a los estudiosos hasta hace diez años.
Los documentos expuestos pretenden ofrecer una espejo del ambiente religioso, cultural, artístico, literario y político en el que se desarrollo la actividad de la Inquisición durante la Edad Moderna y Contemporánea.
La Congregación de la Sacra Romana y Universal Inquisición, instituida por Pablo III en 1542, era un consejo permanente de cardenales que dependía directamente del Papa con la misión de defender la integridad de la fe.
El director del Archivo de la Congregación de la Doctrina de la Fe, monseñor Alejandro Cifres, indicó que en esta exposición se ve cómo la Inquisición, además "de ocuparse de los procesos de herejía tenía otros muchos intereses".
Dichos campos de actuación iban desde la censura de libros al control de las ideas o la educación de la espiritualidad popular, "corrigiendo los abusos de la superstición".
En la exposición se puede contemplar una versión de una comedia de Ludovico Ariosto, junto a las anotaciones y comentarios del inquisidor, y otros manuscritos con notas y correcciones en el margen.
La muestra incluye una sección sobre las competencias de la Inquisición en iconografía y Pizzo recordó el procedimiento realizado para fijar exactamente la imagen de San Francisco.
Entre los documentos de la muestra, algunos bocetos de obras de "representaciones ultrarealistas", de Cristo en la cruz que muestran gran cantidad de sangre, que se difundían en el siglo XVIII.
Cifres explicó que esos bocetos, como el del Cristo de Asís que se puede ver, eran enviados a la Inquisición donde se corregían las imágenes, pues consideraba que esas representaciones tan sangrientas "no llevaban a una recta devoción sino al terror".
La muestra también incluye plantas y planos de edificios sede de la Inquisición en diversos lugares de Europa, pues tenía que ser aprobados por el Santo Oficio.
Dichos planos se exponen junto a grabados de la época en los que las sedes de la Inquisición se muestran como "cárceles tenebrosas, secretas", que es "una visión de fantasía, indico el subdirector del Museo.
El secretario del Archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe destacó la importancia que tuvo su apertura a los investigadores, de manera oficial en 1998, y como el punto de vista de la historiografía de la Inquisición ha cambiado desde aquel momento.
EFE