Tanto el secretario general del Partido Socialista, Eduardo Fernández, y el secretario general del Partido Comunista, Eduardo Lorier, opinaron que la renuncia de Fidel Castro a la presidencia Cubana no es una sorpresa.
"Esto es algo que lleva más de 19 meses, no sorprende a nadie, es natural", dijo Lorier en diálogo con EL PAÍS digital. "La decisión por cierto que impacta, pero no sorprende", afirmó también Fernández a EL PAÍS digital.
A pesar de las voces que ya hablan de una posible transición en la isla, ambos dirigentes opinaron que el sistema cubano permanecerá sin cambios. "Luego habrá que atenerse a la realidad y a como se da toda esta situación", afirmó Fernández.
Lorier, por su parte, estimó que el proceso ya lleva 19 meses (desde el alejamiento de Castro por problemas de salud) y que lo que se ve en la isla es más bien un cambio generacional. "Hace 19 meses que está en proceso todo esto y no ha habido cambios. Lo que sí hay es un gran debate en Cuba desde dentro de Cuba. La gente se sorprende pero hace mucho que está instalado y muy fuertemente este debate en la sociedad cubana", opinó. Lorier puso como ejemplo los hechos ocurridos a principios de año cuando
estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) cuestionaron
fuertemente al presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.
Con respecto al posible sucesor de Fidel Castro, ambos dirigentes se inclinaron por quien ahora preside de forma interina el gobierno cubano, Raúl Castro, hermano de Fidel. "No se si es el más adecuado porque no estoy en Cuba. Conozco algunos dirigentes importantes cómo el presidente de la Asamblea Popular, que tienen gran capacidad, pero seguramente será Raúl Castro", opinó Fernández.
Lorier por su parte señaló que también el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, y el ministro de Economía, Carlos Lage como parte de la "nueva generación que ya está presidiendo el país".
A su vez sobre un posible acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, Lorier opinó que no es factible mientras que esté George W. Bush en la mesa de negociación. "Lo que Bush ha hecho es reforzar todo lo que se puede definir como intentar socabar el proceso cubano. Ahora con las elecciones (en EE.UU.) veremos qué resultado habrá porque puede ocurri una apertura entre ambos países", opinó.
EL PAÍS digital