Para aquellos que ya desde chiquitos nacieron destinados a la pesca, una opción divertida es ir después de la playa a las marinas del puerto de Punta del Este. Allí, se alquilan las cañas y se compra la carnada y el cebo, por lo que sólo resta que los expertos en el área desplieguen sus conocimientos y obtengan pejerreyes, mojarritas y sargos.