ASUNCIÓN | AP y EFE
El gobierno decretó una emergencia nacional en Paraguay luego de la confirmación de seis casos de fiebre amarilla, enfermedad que reapareció luego de 34 años, según informó ayer el ministro de Salud Pública, Óscar Martínez.
El decreto firmado por el jefe de Estado, Nicanor Duarte, precisa que la medida durará 90 días y permitirá el desembolso excepcional de recursos para que el Ministerio intensifique las tareas de prevención.
Paraguay está pasando por lo mismo que semana atrás comenzó a azotar a zonas selváticas de Brasil. En Uruguay, el Ministerio de Salud Pública remarcó la necesidad de que quienes quieran viajar a cualquiera de estos lugares se vacunen contra la fiebre amarilla.
Las autoridades sanitarias confirmaron hoy que la enfermedad, que no registraba en el país desde hace 34 años, se ha extendido a la localidad de Luque, donde está el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, tras la muerte, probablemente por fiebre amarilla, la semana pasada de un joven en el vecino municipio de San Lorenzo.
Las autoridades ya reportaron tres casos sospechosos en Luque y otros dos en la vecina San Lorenzo, a 20 kilómetros de Asunción. Además, en la últimas horas se notificaron dos enfermos con síntomas de la enfermedad en el municipio Augusto Zaldívar, a unos 30 kilómetros al Sur de la capital.
Un campesino de 25 años residente en un pueblo del departamento de San Pedro, en el centro del país, murió el 1° de febrero en un hospital de Asunción con síntomas de fiebre amarilla, además de que hay cinco casos ahí confirmados.
El decreto presidencial faculta al gobierno a solicitar ayuda internacional para el envío de vacunas, ya que este país se ha quedado casi sin reservas, en medio de la alarma de los habitantes de Asunción, que acuden en masa a los centros de salud para inmunizarse.
El ministro aclaró que "cuando recibamos en marzo las 600.000 dosis que pedimos a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las poblaciones de otras ciudades y pueblos en situación de riesgo serán vacunadas; mientras, sólo trabajamos en las zonas donde apareció la enfermedad y en donde pudo haber llegado".
Pese a los esfuerzos desplegados por el gobierno, centenares de personas siguen llegando a los hospitales públicos reclamando ser vacunados. La disponibilidad de vacunas del ministerio de Salud Pública disminuyó de 100.000 a 40.000 en tan solo dos semanas.
Los síntomas del mal, transmitido por dos especies de mosquito son náuseas, fiebre alta, dolores hepáticos, insuficiencia renal y piel amarillenta.
Descartan intento de magnicidio con ácido
ASUNCIÓN
Durante una reunión del presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas el jueves, tomó un sorbo de agua de una botella en el despacho. Pero el líquido contenía ácido muriático, un elemento altamente cáustico.
De inmediato, el mandatario sintió ardores en la boca, escupió el líquido y recibió tratamiento médico. No hubo mayores consecuencias, pero la sospecha quedó en el aire.
El general Carlos Liseras, portavoz militar del presidente, anunció que serán llamados a declarar el mozo, militares y civiles que estuvieron ese día en la oficina de trabajo del jefe de Estado.
El líquido estaba en una botella de plástico con agua mineral, en el refrigerador ubicado en el despacho.
El general Mario Soto, jefe de las fuerzas militares, dijo a los periodistas que el episodio será investigado, pero dijo no creer personalmente "que alguien haya querido dañar al presidente".
El ácido muriático puede causar dolor, sangrado y, en definitiva, puede destruir el esófago.
Sobre el incidente, Duarte le restó importancia: "No sé para qué hicieron eso.... si yo soy inmortal". AP y AFP