LORELEY NICROSI
Sin apartarse del programa del Frente Amplio, el reemplazo del canciller Reinaldo Gargano por el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, implicará a partir del 1° marzo "un cambio notorio" en materia de política exterior, aseguraron fuentes oficiales.
La idea es que el nuevo equipo que dirigirá la Cancillería "unifique" los criterios de política exterior, al existir una "total sintonía" entre el presidente Tabaré Vázquez y Fernández, indicaron las fuentes.
La intención es que quede por el camino -tanto a nivel nacional como internacional- la visión de que en el gobierno del Frente Amplio existen distintas líneas en materia de política exterior.
Las diferencias de opiniones entre Vázquez y Gargano quedaron en evidencia en varias instancias. Vázquez, acompañado por el ministros de Economía, Danilo Astori, era partidario de subirse al tren del TLC con Estados Unidos, a lo que Gargano se opuso con fuerza.
La nueva cúpula de la Cancillería, integrada por Fernández y el designado vicecanciller Pedro Vaz -actual embajador en Brasil-, tendrá entre sus prioridades preservar "la firmeza" en el conflicto con Argentina, pero profundizará los caminos de diálogo y entendimiento con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Los informantes destacaron que el gobierno confía en lograr un fallo favorable en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, pero hasta tanto facilitará "caminos de entendimiento" con Argentina.
En filas oficiales se cree que el conflicto por Botnia es el resultado de "los problemas internos" que tiene el gobierno argentino, y que Uruguay debe "contribuir" con Cristina Fernández para "allanarle el camino".
Las fuentes indicaron que el tema de las plantas de celulosa debe considerarse como un tema de Estado, y que lo esencial de aquí en más será controlar las papeleras para asegurar que no contaminan. En materia comercial, la idea también es profundizar los negocios con Argentina.
En cuanto a Estados Unidos, las fuentes dijeron que se mantendrá el mismo nivel de relacionamiento que hasta ahora, a través de las posibilidades que brinda el TIFA.
Los informantes recordaron que en las negociaciones por el TIFA, el saliente canciller Gargano prácticamente no participó. Incluso, el propio Gargano en una comunicación que remitió a la Mesa Política del Frente Amplio en 2007, admitió haber sido "excluido" del tema.
dos alas en el PS. La línea que llevará adelante el gobierno en materia de política exterior preocupa a los sectores más tradicionales de la izquierda, como el Partido Comunista y al ala más ortodoxa del Partido Socialista, a la que pertenece Gargano. Estos sectores fueron los impulsores en el Congreso del Frente Amplio de diciembre de 2007 de una declaración contra un eventual Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
La inquietud por la política que desarrollará Fernández fue puesta de manifestó el lunes durante la reunión del comité ejecutivo del Partido Socialista.
"Quiero y espero que la línea internacional no cambie, porque tanto en el Frente Amplio como en el gobierno hay quienes tienen una posición imperialista y otros antiimperialista", advirtió un veterano dirigente del ala ortodoxa durante la sesión del lunes.
En respuesta, el ex secretario general del PS, Manuel Laguarda, le respondió que había "una sola línea" en el gobierno de Vázquez.
Este análisis sobre la futura política exterior que realizó la dirección socialista, se hizo sin la presencia de Gargano. El canciller había sido invitado a participar, pero no concurrió. No obstante, los socialistas tienen previsto realizarle un homenaje, junto a la saliente ministra de Defensa, Azucena Berrutti.
Entre los allegados a Gargano, se dice que la designación de Fernández en la Cancillería apunta a que la política exterior del país la fijará el propio presidente Vázquez. Desde esa ala se intentó sin éxito promover a otra figura vinculada a Gargano, como el diputado socialista Roberto Conde, para sustituirlo en la Cancillería, a fin de asegurar la continuidad de la "línea ortodoxa". No obstante, ante la negativa de Vázquez, los seguidores de Gargano vieron con buenos ojos la designación como vicecanciller del embajador en Brasil, porque tiene la visión "integracionistas y defensa del Mercosur" que venía pregonando el canciller saliente.
La preocupación que tienen algunos sectores del Frente Amplio sobre la futura acción de la Cancillería, se refleja también en el propio Ministerio de Relaciones Exteriores, donde varios jerarcas solicitaron pasar a cumplir funciones en el exterior. Con anterioridad a los anuncios de cambios en el gabinete, el tercero de la Cancillería, el socialista José Luis Cancela, había pedido destino en el exterior. Cancela -quien mantiene un diálogo permanente con Fernández y el propio Vázquez- pasará a desempeñarse como embajador ante las Naciones Unidas, en Nueva York. Algunos jerarcas alegaron razones "económicas" para solicitar su pase al exterior, pero en otros casos fue por la "impronta" que impondrá el canciller designado, aseguraron las fuentes. Además los nuevos jerarcas que asumirán en marzo deberán realizar varios designaciones en embajadas que quedarán sin representante, como la de Brasil.
Inician hoy transición en la Cancillería
Para comenzar el proceso de transición, hoy se reunirá el canciller Reinaldo Gargano con su sucesor, Gonzalo Fernández. En el encuentro, que se realizará en la sede ministerial, además de abordar los temas que se encuentran en la agenda de la cartera, se analizará el futuro de quienes ocupan actualmente cargos de confianza. Si bien los allegados más próximos a Gargano dejarán el Ministerio para acompañarlo en el Senado, se estima que otros cargos políticos se mantendrán.
En ese sentido, fuentes políticas indicaron que seguramente el actual jefe de Gabinete de la Cancillería, Federico Gomensoro, permanecerá en el cargo. Explicaron que el ex dirigente gremial tiene un amplio conocimiento de la situación interna de la cartera y que suplirlo implicaría formar a otro integrante del Frente Amplio en el cargo.
Gomensoro es integrante del Partido Socialista y además de su labor como jefe de Gabinete, fue asesor de Gargano.
socialistas. En otro orden, los movimientos en el gobierno llevarán a reacomodar las piezas en el Partido Socialista, dijeron fuentes de ese sector. El hecho de que Gargano vuelva al Senado y retorne a los órganos de dirección partidaria, puede agitar la interna del PS dirigido por Eduardo Fernández.
Los alineados en el ala renovadora, temen que la nueva incidencia que tenga Gargano en el partido pueda generar controversias internas y mayores divisiones, en momentos en que grupos como el MPP ya están en la carrera electoral.
Por su parte, los "garganistas" apuestan a volver a ganar los espacios que perdieron por no tener a su principal figura dedicado de lleno a la actividad partidaria.
En la lista amiga
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, volvió a ubicar a Uruguay en la lista de países con gobiernos de izquierda con los que la Casa Blanca tiene "buenas relaciones", junto a Brasil, Chile y Colombia. Rice, hablando en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, calificó al presidente venezolano Hugo Chávez como "mala influencia`` en Latinoamérica. Rice dijo que la agenda de Estados Unidos hacia América Latina "no es una agenda contra nadie sino más bien una agenda positiva", que "tiene en cuenta la democracia, la justicia social". "No le exigimos un examen ideológico a nuestros amigos``, sostuvo la secretaria de Estado.