Fornaroli voló medicado

Su titularidad dependerá de la evolución y de cómo aterrice en Cusco luego del vuelo

2008-02-13 00:00:00 500x500

RAÚL MERNIES

Nacional se fue a Perú como estaba previsto, en dos grupos.

El primero se fue a las 13.30 y el segundo a las 17.00 horas, pero fue en el grupo de la tarde en el que surgió la gran novedad, y por qué no, preocupación del día.

Todos bajaron del ómnibus normalmente, excepto Bruno Fornaroli, que se quedó conversando con el doctor Leonardo Salvarrey y tocándose el abdomen con un claro gesto de dolor.

Su cara lo decía todo, no estaba bien. En la mañana el equipo de sanidad de Nacional estuvo con los jugadores y no había ningún problema, todos esperaban el vuelo con normalidad.

Pero una llamada telefónica hizo que Salvarrey tuviera que acercarse hasta el Aeropuerto de Carrasco en forma "urgente" porque el "Tuna" no estaba bien.

Mientras sus compañeros intentaban llegar hasta la zona de embarque entre los hinchas que reclamaban autógrafos y fotos, el joven goleador ingresó por otra puerta junto al médico y fue directamente hacia la farmacia.

Luego de una extensa charla, Fornaroli emprendió camino al embarque y lo único que dijo fue: "¿No se enojan si hoy no hablo? La verdad que me siento re mal".

Ante estas declaraciones Ovación consultó a Salvarrey para constatar cuán grave era el "mal" del delantero, su respuesta fue clara: "No está bien. Ahora lo mediqué para que pueda volar lo mejor posible y le marqué una dieta estricta para que pueda llegar al partido".

Pero ¿qué le pasó a Fornaroli? ¿No estaba bien por la mañana? El médico argumentó el malestar del jugador a "unas pastillas con hierro que estuvieron tomando los últimos días y que se ve que no le cayeron muy bien".

Lo cierto es que el "Tuna" salió de la farmacia del Aeropuerto con una "bolsita" en la que se pudo ver una mascarilla y un par de cajas de medicamentos.

Su participación o no en la oncena titular que enfrentará a Cienciano el jueves por la noche -como estaba previsto- dependerá de su evolución y de cómo llegue tras el vuelo.

Martín Ligüera se mostró muy optimista respecto a la recuperación de su compañero: "Va a llegar", dijo. Pero, además, agregó: "Conociéndolo, sé que juega aunque le falte una pierna", haciendo referencia a las ganas que caracterizan al delantero tricolor.

Salvando el detalle de último momento de Fornaroli, Nacional está plenamente confirmado. El equipo se parará en la cancha con un claro 3-4-1-2, buscando que los laterales puedan contener las arremetidas de Ccahuantico y Chiroque, que fueron los más claros del equipo incaico en sus presentaciones ante Wanderers por la primera fase de la Copa.

Los once serían: Alexis Viera en el arco, Adrián Romero, Mauricio Victorino, Pablo Melo en la línea de tres zagueros; Pablo Caballero por derecha, Mathías Cardaccio y Oscar Javier Morales como volantes de marca y Gastón Filgueira por izquierda en la zona de volantes; Martín Ligüera como enganche; Richard Morales y Bruno Fornaroli, si se recupera, al ataque.

Fornaroli se quedó en Chile junto a Daniel Enriquez donde se realizó estudios para estar seguros de que era lo que tenía y descartar un problema de apendicitis.

Los estudios revelaron que el delantero tricolor sufre de una fuerte gastroenterocolitis y mañana a primera hora llegará a Perú para unirse a sus compañeros esperando el partido ante Cienciano.

En caso de que Fornaroli no se recupere, la primer opción del técnico Gerardo Pelusso sería el argentino Juan Pablo Pereyra, pero todo se resolverá una vez llegados a Cusco.

El plantel se instalará en Lima, desde allí viajará el mismo jueves a las 10.00 horas hacia Cusco, a donde llegará sobre las 11.30 de la mañana. Luego del partido volverán a Lima y el domingo partirán hacia Tacna para enfrentar a Coronel Bolognesi.

Más Copa Tricolor

Con peruanos

Como visitante en partidos de Copa Libertadores de América, Nacional disputó siete encuentros ante equipos peruanos. De estos ganó en tres ocasiones, empató otras tres y perdió una sola (3-0 ante Universitario en 1972). Los tricolores convirtieron once goles y recibieron la misma cantidad en su arco, logrando así doce puntos (el 64%) sobre los 21 disputados. La última victoria fue justamente ante Cienciano, en 2004, y fue por 2-1 con goles de Eguren y Coelho.

El DT los conoce

Gerardo Pelusso, que conoce el fútbol peruano desde sus épocas de técnico del Alianza de Lima, dijo que "Cienciano es un equipo siempre difícil, complicado de local, no solamente por la altura, sino por una serie de cosas. Es un cuadro hecho, con experiencia y por haber ganado una copa importante como la Sudamericana tiene el respaldo de toda la gente del país, que a su vez le exige mucho", comentó el entrenador tricolor antes de partir a la ciudad incaica en el vuelo de las 13.30.

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