Unos 80 mil fieles renovaron su fe

Gruta de Lourdes. La devoción por la Virgen aparecida en Francia a Santa Bernardette volvió a quedar de manifiesto Muchos recorren cientos de kilómetros para pedir por los suyos y orar

2008-02-12 00:00:00 300x300

XIMENA AGUIAR

Colas de gente esperando para besarle los pies a Cristo, para tocar la piedra de la gruta, para prender una vela a la virgen o para juntar agua del santuario. Ayer, la gruta de Lourdes estaba repleta de gente, pero seguía siendo un lugar silencioso.

A 150 años de la que es considerada la primera aparición de la Virgen María ante la niña Bernardita en Lourdes (al sur de Francia), miles de uruguayos se congregaron en el santuario nacional para pedir, agradecer, cumplir una promesa o acompañar a los creyentes.

El italiano Francesco Bottacin, sacerdote de la parroquia, estimó en 80 mil las personas que se acercaron ayer a la Gruta. La iglesia tuvo para la ocasión el apoyo de más de 20 sacerdotes, 70 colaboradores, y policías (tres de mañana, cuatro de tarde) de la Seccional 17a., contó el párroco. Desde las 7 hasta las 20 horas se realizaron diez misas allí; la de las 17 horas fue celebrada por el obispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno.

Mientras se realizaba la lectura del evangelio sobre la transformación de agua en vino y el sermón sobre la conversión personal, se escuchaban los pasos sobre el camino de grava de los que seguían yendo a llenar envases de refresco vacíos en las canillas colocadas junto al santuario. Allí, constantemente había gente lavándose la cara, santiguándose o mojando la cabeza de bebés. Se llevan a sus casas las botellas llenas y cuando necesitan un momento de espiritualidad la toman, o la salpican por los cuartos para bendecirlos.

"Es muy milagrosa", repiten varias personas. Se dice que la fuente de Lourdes, en Francia, ha curado a cientos de personas, y la Iglesia Católica ha reconocido más de 60 curaciones. El agua que se recoge en la Gruta de Montevideo se extrae de un pozo allí mismo, y es un símbolo de purificación y de renovación de las promesas bautismales, aunque para los más creyentes es casi una reliquia.

Mientras la misa se repite en los altavoces, una mujer mayor avanza de rodillas, de la mano de una niña con trenzas y de otra mujer. Se abren paso entre el gentío, nadie pregunta. Pese a la multitud, cada creyente parecía estar viviendo una experiencia íntima y personal, con los ojos cerrados frente a alguna de las varias figuras que se veneran -Cristo crucificado, Cristo en sepulcro, Santa Bernardina, Virgen de Lourdes-, o hablando en voz baja con alguno de los diez sacerdotes que escucharon a todos los que desearon confesarse, sentados en sillas sobre el pasto.

Devoción. Stefani Massaferro tiene 13 años, y una figura de la virgen de unos 40 cm. de alto en su mochila verde. Cuando su sobrino nació con cinco meses, su madre prometió traérselo a la Virgen si lo salvaba, y así lo hizo. "Estoy dispuesta a venir todos los años, en agradecimiento, y porque sé que es una Virgen que cumple", contó.

Emilia Amorín fue al santuario francés, y se asombró de encontrar allí a gente "china, africana, de todas las procedencias", comentó. Tuvo educación católica en su familia y de chica vivía en el barrio. Piensa que eso la acercó a esta Virgen.

Frente a ella, en la cola que forman quienes quieren tocar la piedra del interior de la gruta, está Benedicta Rivas, que irá hoy a San Pancracio, cuya festividad se celebra el 12 de mayo. Los más practicantes van los 11 de cada mes a la Gruta. Benedicta dice que venera "a todos los santos, porque son buenos". Aprovecha y pide por mucha gente. Amorín prefiere agradecer. "Cada uno vive la espiritualidad a su manera", comentó.

María de los Ángeles Alegre viene desde Maldonado desde hace 22 años, y "lo haré toda la vida", dijo sonriendo, porque es lo que prometió hacer si la Virgen cumplía un pedido. Al costado del santuario, diversas placas testimonian el agradecimiento por los "favores concedidos". La mayoría se reserva los detalles.

Cuando se terminó la misa de las 17 horas, mientras el coro cantaba la canción prevista, alguien en la multitud empezó a rezar el Ave María, y todos lo siguieron. Cuando se despejó el altar, la cola para entrar a la gruta volvió a avanzar. Ómnibus con excursiones desde Sauce o San Antonio (Canelones) esperaban en la puerta. Varios autos partieron, pero seguía habiendo otros que llegaban.

Antes de la entrada, esperaron al visitante durante todo el día varios puestos de venta de comida, velas, rosarios y estampitas, una fila de mendigos, y voluntarios de la organización Human Life Aliance (en contra del aborto).

La mayoría prefirió comprar las velas en la santería de la parroquia, que atendieron sin cesar seis voluntarias. También se recibieron donaciones de alimentos, que se utilizarán para surtir un comedor que atiende a unos 60 niños de lunes a viernes y canastas que se entregan a 45 familias necesitadas del barrio, cada quince días, contó el párroco.

Aunque, por celebrarse 150 años de su aparición, el Papa Benedicto XVI otorgó una indulgencia plenaria a quienes visiten devotamente un santuario de la Virgen de Lourdes, nadie lo nombró como razón para haberse acercado a la Gruta. De hecho, el año pasado, en que la festividad cayó en domingo y se cumplió aniversario del santuario local, fue más gente aún que este año. A pedir, agradecer, o cumplir una promesa.

Hubo miles de devotos en Francia

La procesión de las antorchas en los santuarios de Lourdes, Francia, reunió a unas 70.000 personas ayer.

Con un clima excepcionalmente bueno, se concelebró una misa al aire libre de la que participaron 800 sacerdotes, 25 obispos y un cardenal. La ceremonia que conmemoró el 150 aniversario de la primera aparición de la Virgen tuvo una misa cantada en seis idiomas: francés, italiano, español, alemán, inglés y holandés. Y también se leyó en estos seis idiomas -seleccionados por pertenecer a los países o regiones de donde procede el mayor número de peregrinos- el recuento que Santa Bernardette hizo en dialecto gascón de su primer encuentro con la Virgen.

La procesión de las antorchas que cerró la ceremonia, continúa una tradición instaurada por los primeros seguidores de Bernardette. Según la información que brindó el Obispado de Lourdes la procesión reunió a unas 70 mil persona, 20 mil más de las esperadas. Un alto número de ellas eran de nacionalidad italiana.

También en coincidencia con el 150 aniversario de la primera aparición en Lourdes, fue depositada una reliquia perteneciente a Santa Bernardette en la Basílica de San Pedro de Ciudad del Vaticano. Aquí también se celebró una procesión que terminó con la entrega de la reliquia, una costilla de la santa francesa. La procesión que recorrió la Via della Conciliazione estuvo encabezada por una guardia de carabineros italianos en caballos blancos.

También en Buenos Aires se realizó una procesión hasta Santos Lugares, donde está ubicado el santuario dedicado a la Virgen de Lourdes. Allí se celebró una misa cada hora que concluyó con la procesión de miles de personas.

La Virgen, la santa y el festejo

Bernardette Soubirous tenía 14 años cuando vio a la Virgen en una gruta de Lourdes, al sur de Francia, en 1858. Tras varias apariciones, la Virgen le comunicó el lugar de donde surgiría la fuente que lleva su nombre. Su experiencia mística fue discutida por el cura de la zona, pero sus dudas se disiparon cuando la niña dijo que la aparición había dado su nombre: Inmaculada Concepción. Cuatro años atrás el papa Pío IX había establecido el dogma de que la Virgen había nacido libre de pecado. Bernardette dedicó su vida a la Iglesia y tras su muerte fue canonizada como santa.

El santuario uruguayo (ubicado en Avenida Instrucciones 2223), fue promovido por los padres Dehonianos, que en 1940 se hicieron cargo de la parroquia. Comenzó como una pequeña imagen de la Virgen frente a la que rezaban los niños, hasta que en 1944 el padre Antonio Klompf se propuso construir una gran gruta, que se inauguró el 8 de febrero de 1947. En febrero de 1958 fue declarado por el obispado "Santuario Nacional".

Este año, celebrando 150 años de la primera aparición de la Virgen en Lourdes, se realizará un concierto de la Orquesta Filarmónica de Montevideo el jueves 21 de febrero a las 21 horas, en la Gruta de Lourdes, con entrada libre.

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