FEDERICO CASTILLO
Desde la oposición se valoró positivamente los cambios en el gabinete, aunque se cuestionó que, en algunos ministerios, los relevos hayan llegado "demasiado" tarde. Todos apuestan a una nueva política exterior.
Más vale tarde que nunca, parece ser la frase que resume el pensamiento de los dirigentes políticos de la oposición al enterarse de los cambios en el gabinete ministerial.
Desde las filas opuestas al gobierno se evalúa la decisión del presidente Tabaré Vázquez como algo "necesario", aunque los dirigentes consultados por El País dejaron flotando la sensación de que en algunas carteras los cambios demoraron más de la cuenta.
El diputado nacionalista Pablo Abdala fue claro al afirmar que en Cancillería "el cambio de ministro llega tarde". "Es muy difícil desandar el camino en lo que tiene que ver con la ausencia de una política exterior", dijo. "La pérdida del prestigio que el país ha experimentado, el tiempo precioso que se ha perdido en materia de inserción internacional, no se recupera", se lamentó y criticó que el gobierno haya desaprovechado sus dos primeros años. "Justamente el tiempo de ejecución y de tarea gubernativa fecunda", acotó.
Por su parte, el ex vicepresidente y prosecretario del Partido Colorado, Luis Hierro López, señaló la "necesidad" de que el gobierno tomara otros rumbos en determinadas políticas.
Al igual que Pablo Abdala, el dirigente colorado apuntó sus dardos al ex ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, cuestionando su gestión. Dijo que los cambios en el gabinete son "bienvenidos" de forma "especial" en el área de las relaciones internacionales.
En ese sentido, señaló que el gobierno "está comprometido" por un documento que firmó con los partidos de la oposición en febrero de 2005 a mantener una serie de consultas habituales para desarrollar una política internacional de Estado y protestó por que eso no haya sido posible "por el temperamento del señor Gargano".
"Es un hecho que en el estrechamiento de los vínculos con Venezuela el gobierno actuó solo. Rompió el acuerdo de buena voluntad", criticó.
Hierro enfatizó que este es un "asunto clave" para el Uruguay "que necesita tener una política internacional clara, firme". Algo que según el dirigente colorado no se ha logrado por las "contradicciones del canciller con el presidente".
Para el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, lo destacable es la "renovación generacional" que se propone con los cambios de ministros. Más allá de que también sostuvo que en algunas de las carteras los relevos eran urgentes. Mieres opinó que los cambios en el gabinete son producto de un proceso "muy demorado que en algún momento tenía que ocurrir".
Según el conductor del Partido Independiente, el gabinete venía funcionando "con notorios altibajos" y era "necesaria la renovación por el bien del país" y aclaró que "tampoco basta con que cambien las personas para que haya una mejora en la gestión del gobierno".
En línea con los demás dirigentes de la oposición, a Mieres le pareció "particularmente importante" el cambio que se produjo en Cancillería.
"El Uruguay tiene por delante un dilema estratégico muy decisivo en materia de inserción internacional. Con la conducción de la cancillería que teníamos hasta ahora era imposible avanzar", consideró.
Asimismo apostó a que con los nuevos nombres que se manejan haya una conducción "más solvente, más profesional" y que además tome decisiones para una inserción internacional "más clara". "Se debería buscar acuerdos entre todos los partidos", concluyó el presidente del PI.
Lavada de cara a destiempo
Para el diputado nacionalista Pablo Abdala, la reestructura del gabinete describe a un gobierno que ha sufrido "un desgaste" y que en función de los "resultados negativos" procura con los cambios "darse una especie de lavada de cara".
Según Abdala, la gestión de Vázquez ha generado consecuencias "negativas" en la opinión pública y esa es una de las causas que explican los cambios en cinco ministerios a dos años de gobierno. "Este desgaste se tradujo en una pérdida de popularidad. El presidente lee las encuestas y en función de eso ha pretendido relanzar su propio gobierno cuando ya en realidad estamos en el tramo final. Es tarde para tratar de disimular resultados que están a la vista", enfatizó.
Por su parte, el dirigente del Partido Colorado, Luis Hierro, lamentó "la pérdida de tiempo y oportunidades que le provocó a un país pequeño un enorme daño".