AFP y THE NEW YORK TIMES
A medida que el efecto de la anestesia se iba acabando, dijo Naseem Mohammed, él sentía un agudo dolor del lado izquierdo del bajo vientre. Como pudo se incorporó y al salir a la calle en bata, un guardia le advirtió que le habían extirpado el riñón.
Mohammed fue el último de aproximadamente 500 indios a quienes un equipo de médicos, conduciendo una operación ilegal de trasplantes, les extirparon un riñón, suministrándolos a los indios y extranjeros ricos, informó la policía.
Aunque en India está prohibida la compraventa de riñones, esa es una práctica muy extendida en el país a la que recurren los pobres para poder subsistir. Sin embargo, este no era el caso de las víctimas de esta organización.
Atraídos con falsas promesas de trabajo o simplemente a punta de pistola, las pobres víctimas se sometían a los vejámenes del líder de esta red, conocido en su país como el "Doctor Horror".
Amit Kumar, su verdadera identidad, fue arrestado la noche del jueves en un hotel de la frontera nepalí con la India, desde donde fue trasladado a Katmandú y mostrado a los medios, que se han cautivado por las historias de las víctimas de Kumar.
"Me trajeron tras recibir una oferta de trabajo. Entonces me llevaron al hospital para pasar un examen médico, pero de noche alguien vino y me dijo que iban a quitarme el riñón a cambio de US$ 1.200, y que me matarían si me negaba", confesó una de los forzados donantes.
Si bien varios grupos en busca de riñones habían sido expuestos en India en los últimos años, la policía dijo que la magnitud del "negocio" de Kumar no tenía precedente. Estaban involucrados cuatro médicos, cinco enfermeras, 20 paramédicos, tres hospitales privados, 10 clínicas de patología y cinco centros de diagnóstico, dijo el oficial a cargo de la investigación, Mohinder Lal. "Sospechamos que se efectuaron entre 400 y 500 trasplantes de riñón a través de estos médicos en los últimos nueve años".
Rodeado de cámaras, micrófonos de los periodistas, y escoltado por los policías, Kumar se defendió: "Soy inocente. No he cometido ningún crimen", dijo nervioso. Sin embargo, reconoció "haber practicado unos 300 trasplantes en India en los últimos 12 años", declaró el oficial Upendra Kanta Aryal.
Los investigadores estiman que el "mercader de riñones" estaba en posesión de U$S 200.000 en divisas extranjeras e indias sin declarar, delito que en Nepal podría costarle hasta cuatro años de cárcel. Pese a ello, India presentará "una petición formal de extradición ante las autoridades", informaron fuentes diplomáticas.
EN FUGA. La policía venía siguiendo la pista de la red, con allanamientos en clínicas y residencias en Gurgaon, un suburbio de Nueva Delhi, donde operaba la red, la cual fue finalmente desarticulada el pasado 24 de enero.
El operativo había comenzado a partir de la denuncia de un donador que delató la existencia de este grupo que le había dañado seriamente su salud.
Alertado sobre la redada en enero, Kumar escapó a su detención, y sólo uno de los cuatro médicos principales implicados ha sido detenido.
De inmediato, las autoridades lanzaron un pedido de captura internacional sobre Kumar y su hermano Jeevan Rawat, acusados de ser los cerebros de la organización.
La fuga de enero del "Dr. Horror" no había sido la primera. En 1994 había sido detenido bajo sospecha de encabezar un grupo dedicado a trasplantes de riñón en Bombay, pero soborno y cambio de nombre mediante, empezó a trabajar de nuevo en varias clínicas ocultas en la zona residencial de Gurgaon.
En 2000, las autoridades allanaron una de sus clínicas pero extrañamente le permitieron seguir trabajando. Los medios denunciaron el caso e instaron al gobierno a que se investigara el nexo entre la policía y los traficantes de órganos.
La red de Kumar "estaba bien expandida por algunos países extranjeros. Hasta ahora, han salido nombres de Turquía, Grecia e Irlanda. Estamos intentando identificarlos", explicaron fuentes policiales.
El tráfico de riñones, le permitió al "Doctor Horror" amasar una amplia fortuna reflejada en un vasto patrimonio: ocho propiedades, ocho vehículos de lujo, y unas veinticinco cuentas bancarias que acumulan unos 1.000 millones de rupias ó 25 millones de dólares.
Negocio internacional que movía millones
nueva delhi Las donaciones de riñones están autorizadas en India pero sólo entre miembros de una misma familia y con el consentimiento previo de las autoridades sanitarias. Pese a ello, la compra y venta de órganos es una práctica altamente difundida y promovida por la pobreza de los espontáneos donantes, de los que los traficantes se aprovechan.
Los buscadores de riñones de Amit Kumar salían en busca de donantes en los mercados laborales de Nueva Delhi y en el estado de Uttar Pradesh, el más pobre del país. Los candidatos eran revisados con aparatos de prueba que equipaban los móviles de búsqueda. El trato se hacía a cambio de 1.200 y 2.500 dólares, aunque muchas veces se quedaban sin nada.
El rédito de la operación estaba garantizado. Kumar cotizaba los riñones entre 25.000 y 50.000 dólares para sus clientes indios, libaneses, de Dubai, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Arabia Saudita, y Grecia, informó la policía india.
En la oficina de Kumar se descubrieron cartas y correos electrónicos de 48 extranjeros consultando sobre sus trasplantes. Incluso, en las redadas, cinco extranjeros fueron encontrados en una de las clínicas a la espera de sus trasplantes. EFE y AP