NUEVA YORK | AFP
Una espectacular redada contra la mafia en Estados Unidos e Italia permitió detener a 81 sospechosos incluyendo a miembros importantes de la Cosa Nostra en Sicilia y Nueva York, según las autoridades.
"Es un golpe muy grande", dijo ayer a la prensa el comisionado de Policía de Nueva York, Raymond Kelly, al presentar los resultados del operativo que condujo a la inculpación de casi un centenar de personas.
Desde Roma se anunció que unos 20 sospechosos fueron detenidos en Palermo, Sicilia, según Francesco Gratteri, jefe de la Dirección Central Anticrimen de la policía italiana.
El operativo conjunto desplegado a ambos lados del Atlántico y denominado "Old Bridge" (Viejo Puente) apuntó en Sicilia a las familias mafiosas cercanas al padrino Salvatore Lo Piccolo y decapitó en Nueva York al clan Gambino.
Detenido en noviembre pasado, Lo Piccolo era considerado el sucesor de Bernardo Provenzano, padrino supremo de la Cosa Nostra ("capo di tutti capi"), que marchó a la sombra en abril de 2006 tras 40 años en la clandestinidad desde donde dirigía la organización criminal.
Los sospechosos detenidos en Italia fueron inculpados entre otros cargos de homicidio, asociación ilícita y extorsión.
En Nueva York fueron inculpados 62 sospechosos de pertenecer a tres de las cinco grandes familias mafiosas, Gambino, Genovese y Bonanno, de los cuales 61 fueron detenidos.
Los cargos incluyen, entre otros, homicidio, extorsión, narcotráfico, fraude postal, lavado de dinero y juego clandestino, vinculados sobre todo a actividades del clan Gambino, especializado en el sector de la construcción.
Entre los inculpados figuran el capo ("boss") del clan Gambino, John D`Amico, su adjunto Domenico Cefalu y el "consigliere" o consejero Joseph Corozzo, así como otros miembros importantes del grupo mafioso.
La redada es el fruto de una pesquisa de cinco años y algunos de los cargos se remontan a los años 70, cuando los Gambino estaban dirigidos por Paul Castellano, padrino del clan antes de ser asesinado en 1985 frente al restaurante Sparks en Manhattan, por orden de John Gotti, que tomó su lugar.
Gotti, conocido por su histrionismo y su cuidada apariencia, fue condenado en 1992 a 77 años de cárcel, donde murió de cáncer en 2002, siendo reemplazado por D`Amico en la jerarquía delictiva.
"El mensaje de hoy es claro", dijo a la prensa el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo. "El crimen organizado sigue existiendo en la ciudad y el estado de Nueva York". "Nos gusta pensar que se trata de un vestigio del pasado. No lo es. Es como una mala hierba que sigue creciendo en las grietas de la sociedad", dijo Cuomo.