DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
La viuda del agente de Policía duraznense, Miguel Silvera Fagián, baleado en noviembre pasado en medio de un operativo policial en Maldonado, reclamó públicamente ayuda al Ministerio del Interior.
A casi tres meses del episodio que le costara la vida a su pareja, denuncia directamente a la ministra Daisy Tourné, por "prometer ayuda que no cumplió". Cecilia Suárez -que estaba separada de Silvera- recordó que el padre "mandaba el sueldo entero, no le dejaba faltar nada a sus hijos", cuatro en total, todos de corta edad y un quinto próximo a nacer.
Señaló que desde que ocurrió el hecho, la única colaboración recibida "ha sido de familiares, vecinos y canastas con alimentos de la Intendencia de Durazno; de la ministra y del Ministerio nada", espetó.
Tourné asistió en noviembre al entierro de Silvera, en el cementerio de Durazno y allí trasladó a los familiares el compromiso de apoyo material y psicológico de parte de la cartera de Estado. Ese compromiso, dijo Sonia Fagián, madre del fallecido, lo reiteró en la reciente celebración del Día del Policía.
La ministra entregó en sus manos una medalla en homenaje y recordación de Silvera. "Yo fui, le pedí encarecidamente por mis nietos, que no se olvidara de ellos; me dijo: `Jamás me voy a olvidar, quédese tranquila que esto va a salir muy rápido`. Nunca llegó, ni una cosa ni la otra", sentenció.
Pedimos "que cumpla con esa palabra. Si ella se anima a ver en este momento donde están viviendo mis nietos, que venga a ver si ella puede vivir en estas condiciones", subrayó.
Pedro Barragán, vecino de la familia, sostuvo que se está tratando de ayudar "pero muchas veces escapa a nosotros porque económicamente no podemos".
La situación que enfrenta la familia adquiere ribetes dramáticos. En los días de mayor crisis debido a la situación, los pequeños se alimentaron sólo con caldo hecho en base a semilla de zapallo. Después mejoró en virtud de la comida caliente diaria proporcionada por la Intendencia de Durazno. Cecilia vive con sus cuatro hijos, Ana de 11 años, Nicolás (8), Sofía (5) y Valentina (3), en una precaria vivienda del barrio Durán, que alquila a $ 1.200 y paga con el ingreso ciudadano.
La penosa situación se advierte en el interior de la construcción, compuesta de un solo habitáculo en el que todos duermen y que también sirve de cocina, y un pequeñísimo baño desprovisto de elementales servicios.
El agente de primera Miguel Silvera tenía poco más de 30 años. Era oriundo de Durazno, prestaba servicio en la Seccional 14ª de Colonia y pasó en comisión a una comisaría de Maldonado, donde fue muerto.
Lo balearon el 12 de noviembre de 2007 en un operativo en la calle. Falleció dos días después, el 14 de noviembre.