JOSÉ MASTANDREA / RAÚL MERNIES
Las dos derrotas clásicas agotaron el crédito que tenía Gustavo Matosas dentro del Consejo Directivo de Peñarol.
Después del primer encuentro frente a Nacional en la Copa Ricard, hubo bronca en la dirigencia debido a la decisión del entrenador de afrontar el encuentro clásico con jugadores suplentes y no con titulares. "Se equivocó feo", dijo un hombre de peso dentro del Consejo Directivo.
Juan Pedro Damiani, coordinador institucional de los aurinegros, reconoció a su grupo más íntimo que "se le terminó el crédito" diciendo que "lo que pase en el arranque del Torneo Clausura será clave".
Lo cierto es que después de la derrota del sábado, la continuidad de Matosas sólo se sostuvo por la inmediatez del viaje a Hong Kong y porque en los dos clásicos de verano no hubo puntos importantes en disputa.
Muchos dirigentes ya estaban "nerviosos" cuando se pegó el papel oficial con la alineación titular que iba a jugar el clásico. En el pasillo del camarín que da a los vestuarios en el Centenario, se escuchó claramente decir que "no puede jugar con un solo volante de marca un partido de esta naturaleza ¿no se acuerda que él jugaba con el "Chueco" Perdomo al lado?", preguntó en voz alta uno de los directivos que siempre acompaña al plantel a todos lados.
Noventa minutos después, ese mismo dirigente sacudía la cabeza de un lado a otro como diciendo: "lo dije... yo lo dije".
Ese, precisamente, será un tema a tratar con el entrenador en el viaje hacia China. Quieren convencer a Matosas que juegue con otro volante de contención: "con Omar Pérez o Mozzo, pero uno de los dos le tiene que dar una mano a Román", dijeron a viva voz en plena terminal aérea.
Pero hay más. Los dirigentes apuntan al factor anímico. Todo lo bueno que había mostrado el equipo en el clásico del Apertura pareció haberse perdido en estos dos encuentros de verano.
Otro tema a tratar en el periplo chino será el de la titularidad de Fernando Correa y Antonio Pacheco, dos jugadores que no han rendido todo lo que se espera de ellos.
"No puede `morir` con sus caprichos", tiró un dirigente cuando caminaba desde la Platea América hacia el vestuario.
Lo cierto es que el crédito de Matosas se agotó. Se le terminó en el verano. De ahora en más, no podrá ni siquiera empatar un partido por el Torneo Clausura.
Tiene varios días para recomponer el plantel, para armar el equipo y para ajustar la mira sobre el objetivo que Peñarol se trazó con la llegada de los refuerzos europeos: ganar el Clausura y pelear por el Campeonato Uruguayo.
LO BUENO
Silencio
Cuando llegó a Peñarol dirigentes y Casal le prometieron jugadores. No le trajeron a ninguno y no abrió la boca.
Grupo
Armó un plantel en la interna. Un buen grupo humano. Siempre defendió a los jugadores ante las críticas y la mala campaña.
Clásico
Hizo un buen planteamiento en el clásico del Apertura. Lo empató y estuvo muy cerca de ganarlo. Eso le dio aire.
LO MALO
Refuerzos
Se equivocó en la elección de los colombianos. Arnulfo Valentierra y Leonardo Fabio Moreno no rindieron nada.
Profesor
Pidió a Fernando Parola como preparador físicoy no tuvo respuesta en la cancha. Hubo una seguidilla de desgarros.
Suplentes
Para muchos dirigentes debió haber puesto a los titulares en el primer clásico del verano y no a los suplentes. Grave error.