AFP y AP
Hoy la carrera consta de cuatro competidores. Luego del próximo 5, la puja por la Presidencia de Estados Unidos bien puede quedar limitada a dos personas. Es el "supermartes", donde 22 estados realizarán sus elecciones primarias.
Como en un cruel "reality show", el proceso de selección de los dos aspirantes que se disputarán la Casa Blanca en noviembre se acerca a la hora de la verdad en que quedan dos sobrevivientes por bando y la lucha es sin cuartel. Los resultados hasta ahora han desembocado en un mano a mano entre los favoritos de cada partido: Hillary Clinton y Barack Obama por los demócratas; John McCain y Mitt Romney entre los republicanos.
Pasado mañana, los partidos se disputarán casi la mitad de los delegados a nivel nacional (los que definirán luego el candidato a la Presidencia en las Convenciones Partidarias). California y Nueva York, los dos estados que significan más delegados, son las dos presas más codiciadas.
Para dar una idea de la importancia de esta instancia, nada mejor que los números. Entre los republicanos, un candidato requiere 1.191 delegados en su interna para lograr su nominación presidencial. El martes están en juego 1.113 de estos puestos.
Por el lado demócrata, el martes se disputan 2.075 delegados. Un precandidato de este partido logra la nominación si llega a 2.025.
Sin embargo, las reglas internas de los partidos son diferentes. Entre los demócratas, los delegados son repartidos proporcionalmente según el número de votos que consiga cada postulante. Entre los republicanos, en diez de las primarias el vencedor se lleva automáticamente todos los delegados en juego.
Debido a ello, los analistas consideran como posible escenario post-"supermartes", que siga intensificándose la disputa entre Clinton y Obama entre los demócratas, mientras que McCain consolide su primer lugar entre los republicanos.
PUGNAS. Debates mediante (muy cordial el demócrata; muy duro el republicano), los postulantes pasaron sus últimos días de campaña. Clinton y McCain son los respectivos favoritos según las encuestas.
Obama tiene el apoyo de muchos jóvenes y encarna la renovación, pero sus adversarios critican su falta de experiencia, sobre todo en política exterior. Pero La imagen de un "JFK negro" genera una corriente de adhesión en un país golpeado por las secuelas de la "guerra contra el terrorismo" que socavó su estatura moral en el mundo y con una economía sacudida por la crisis bancaria de los créditos para la vivienda, que despertó el espectro de una recesión.
Clinton aspira a convertirse en la primera mujer en acceder a la Casa Blanca y eso ya le redituó el voto femenino en varias primarias. Para muchos norteamericanos, su apellido está asociado con una década de prosperidad ininterrumpida durante el gobierno de su marido (1992-2001).
Entre los republicanos (que además de luchar entre ellos deben lidiar con la baja popularidad del presidente saliente, George W. Bush), McCain se muestra como favorito. Es un respetado veterano de Vietnam y una figura poco ortodoxa en el campo conservador, capaz de ganar votos en el centro del espectro político.
Romney, más tradicionalmente en línea con las posiciones de su partido que perdió en 2006 la mayoría en el Congreso, ataca a McCain por el flanco de su moderación y se presenta ante los electores como un conservador más fiable.
El sistema electoral estadounidense ya se "tragó" a dos candidatos que iniciaron la carrera con pretensiones: el demócrata John Edwards y el republicano Rudy Giuliani abandonaron la lid. Este último fue el caso más resonante ya que lideró todas las encuestas partidarias hasta fines del año pasado. Sin embargo, una pésima estrategia electoral, basada en dejar pasar las primeras instancias, hizo naufragar sus aspiraciones.
El favorito de los Kennedy
Triunfador hasta ahora Iowa y Carolina del Sur, Barack Obama recibió esta semana el apoyo del Clan Kennedy, dueño de una buena parte del alma del Partido Demócrata. Además, para la instancia californiana, el influyente diario Los Angeles Times y la organización de izquierda MoveOn.org lo nombraron su preferido. En las encuestas a nivel nacional tiene el 41% de las adhesiones de su partido, según el último informe de Gallup. Nunca estuvo tan cerca de Hillary Clinton, que tiene el 44%.
Locataria en California
California, donde vive la octava parte de los estadounidenses, es la pieza más codiciada del "supermartes". Hillary Clinton, quien ya ganó en Florida, Michigan, Nevada y New Hampshire, puede aprovechar ahí la gran popularidad de su marido, Bill, que visitó a ese estado en 70 oportunidades durante su presidencia. Las encuestas en ese estado le dan una ventaja de 15 puntos porcentuales sobre Barack Obama. El voto latino en California, Nuevo México y Arizona es otro de sus puntos fuertes.
La voz más conservadora
El ex gobernador de Massachussets Mitt Romney, activo militante mormón es el favorito entre el sector más conservador del electorado republicano, el que, sin embargo, también divide sus preferencias con Mike Huckabee, tercero en liza en ese partido. Sin embargo, los triunfos de Romney en Michigan, Nevada y Wyoming lo hacen prácticamente el único precandidato republicano que puede frenar a John McCain. La firma Gallup le da un 22% a nivel nacional, lejos del 37% de McCain.
Con el apoyo de Giuliani
Si algo no le falta a la candidatura del senador por Arizona John McCain es apoyo. Lo respalda el muy popular gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, el diario Los Angeles Times y, tras su triunfo en Florida, el ex precandidato Rudy Giuliani -quien encabezaba las encuestas republicanas hasta el comienzo de las primarias- le ofreció su respaldo. De discurso e ideas moderadas en temas como la inmigración, las leyes sociales y la política exterior, también atrae al votante de centro.
El voto de los hispanos será decisivo el 5
Los electores hispanos serán cruciales en el próximo "supermartes" para la demócrata Hillary Clinton y el republicano John McCain, que podrían ganar varios de los estados si mantienen su amplia ventaja sobre sus rivales en la minoría más importante del país.
"El voto latino va a ser muy importante en el "supermartes" porque tenemos presencia en muchos de los estados que van a votar", afirmó Cecilia Muñoz, vicepresidenta del Consejo Nacional de la Raza (NCLR), la mayor organización hispana de Estados Unidos.
Entre los 22 estados que celebrarán sus primarias el martes, día en el que tanto los demócratas como los republicanos podrían designar a sus candidatos respectivos a la Casa Blanca, tres cuentan con una población hispana que ronda el 30% (California, Arizona y Nuevo México) y otros tres de más de 12% (Colorado, Illinois y Nueva Jersey).
En estas condiciones, el creciente voto hispano puede convertirse en una ventaja para la senadora demócrata Hillary Clinton y su colega republicano John McCain, que cuentan hasta ahora con una clara ventaja en esa comunidad pujante formada por 45 millones de personas.
Ya hubo antecedentes. Gracias a los hispanos, Clinton venció a Barack Obama en Nevada el 19 de enero, y McCain a Mitt Romney en Florida la semana pasada.
Muñoz destaca el contacto que Clinton ha tenido con la comunidad hispana. En cuanto a los republicanos, McCain se hizo conocer entre los latinos por su apoyo a los dos proyectos de reforma migratoria que abrían el camino a la regularización de millones de indocumentados. Sendos intentos fracasaron en el Congreso por la oposición del sector más radical del Partido Republicano. Es por eso, que posturas duras al respecto, como las de Romney o Mike Huckabee, definitivamente cuentan con el rechazo de los latinos, que no les perdonan sus políticas inflexibles sobre la inmigración. AFP