ALEJANDRO RODRÍGUEZ
El suministro de leche Conaprole será normal desde el lunes. Ayer finalizaron los dos conflictos que afectaban la distribución, pero sus secuelas se sentirán el fin de semana. Pero estalló otro conflicto en la industria, esta vez en Parmalat.
El lunes se normalizará el suministro de leche Conaprole a la población porque a partir de hoy, cuando se restablezca el normal servicio de reparto, los camiones deberán abastecer con mayor cantidad de productos a algunos puntos del país que en los días pasados no recibieron mercadería o un volumen menor.
Es por ello que hoy y mañana habrá demoras en la entrega de mercadería, sobre todo en algunos almacenes. Puede ocurrir, entonces, que en la mañana, momento pico de consumo, algunos comercios no estén abastecidos.
También puede ocurrir que los supermercados no reciban el abastecimiento suficiente, pero para el lunes se prevé que la distribución sea normal.
La Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC) acordó que sus integrantes trabajen el domingo, (su día libre) de manera que la elaboración de mercadería no se vea interrumpida. Esta resolución colabora con el objetivo de normalizar el abasto para el lunes.
Ayer algunos comercios minoristas recibieron leche, yogur y otros productos de Conaprole durante el mediodía, según un relevamiento hecho por El País.
Algunos almacenes recibieron el 50% del pedido normal de leche fresca y los supermercados entre el 60% y el 70%.
Algunas cadenas de supermercados tomaron precauciones para evitar el desabastecimiento. Es el caso de Disco. El gerente de Compras del Sector Alimentos de esta cadena, Roberto Couce, dijo a El País que el desabastecimiento de los últimos días motivó que la cadena dispusiera un límite de venta al público de hasta dos litros de leche por persona.
El objetivo era racionalizar las ventas y evitar que los comerciantes minoristas que no recibieron suficiente mercadería la adquieran en los supermercados, explicó Couce. La cadena Devoto también adoptó una medida similar.
Acuerdos. Ayer por la tarde culminaron los dos conflictos sindicales que afectaban a Conaprole. El director de Trabajo, Julio Baráibar, se reunió por separado con las partes involucradas en ambos entuertos.
Por un lado, el funcionario se reunió con la AOEC y representantes de la cooperativa. El conflicto había estallado el martes por el traslado de una cuadrilla de empleados de la planta de San Ramón, Canelones, al Complejo Industrial Montevideo para soldar un desperfecto en una máquina.
El sindicato pretendía que esta reparación fuera realizada por un obrero que Conaprole había contratado en otras oportunidades para esos efectos, pero la empresa dispuso que el arreglo se realice con personal de una empresa a la que le tercerizó los servicios de mantenimiento.
Ayer se acordó que la empresa no haría el mantenimiento con esa cuadrilla y que el lunes 11 las partes se volverán a reunir en el Ministerio de Trabajo para analizar las políticas de tercerización de Conaprole y la reparación de la máquina dañada.
Asimismo, el acuerdo de ayer incluyó una cláusula que facilitará la solución de diferencias entre la patronal y el sindicato antes de que estalle un conflicto. La cláusula indica que si alguna de las partes discrepa con una decisión adoptada por la otra, deberá comunicar su disentimiento y convocar en un plazo máximo de 48 horas a la Comisión Paritaria de Relaciones Laborales de Conaprole. En esas 48 horas las partes no pueden adoptar ninguna medida en respuesta a la acción original, explicaron a El País Baráibar y el dirigente sindical Luis Goichea, integrante de AOEC.
DISTRIBUIDORES. Luego de que quedara solucionado el conflicto en el interior de Conaprole, los trabajadores de las empresas distribuidoras de productos lácteos, agrupados en el Sindicato Único de Transporte de Obreros de la Leche (Sutol), se reunieron con Baráibar y representantes de la Asociación de Distribuidores de Productos Lácteos (Adiprolac).
Luego de unas horas de intercambio, las partes arribaron a un preacuerdo. Se logró establecer que un peón podrá cargar hasta 210 cajas de plástico, informaron Baráibar y Goichea. Cada una de estas cajas contiene 20 litros de leche.
El gremio reclamaba que un trabajador cargue hasta 180 cajas y que si el monto fuese superior el trabajo sea hecho por dos personas. Los empresarios reclamaban que el límite sea las 250 cajas.
A partir del lunes 11, las partes se reunirán para acordar la categorización de los empleados del ramo y el reparto de mercadería en varias zonas.
Cuestión de precios. La escasez de leche fluida que generó el conflicto se vio exacerbada porque, ante el alza de los precios que se pagan en el mercado exterior, buena parte de las empresas que antes atendían el mercado interno optan ahora por trabajar únicamente para el sector externo, abandonando el doméstico en el que ganan menos.
El afán por dedicarse al mercado de exportación se explica porque durante el año pasado el precio de los lácteos registró récords históricos. La tonelada de leche en polvo llegó a pagarse U$S 4.500 frente a los U$S 2.500 de 1996, que había sido la cotización más alta que había alcanzado antes. Si bien ahora ese precio bajó alrededor del 10%, se da por descontado que alcanzó un nuevo piso.
La suba de los precios se debe al aumento de la demanda proveniente de países como China e India donde la mejora del ingreso incentiva el consumo de alimentos.
La opción tomada por esas empresas que antes repartían sus intereses entre el mercado interno y el externo, a lo que se suma la creciente instalación en el país de empresas extranjeras dedicadas a la exportación, desató una puja por la materia prima a través del precio que se le paga al productor.
En el caso de Conaprole, la que sigue bancando el mercado interno, el tambero recibe un precio por la leche que va al consumo, conocido como leche cuota, y que lo fija el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca ($ 6,4 el litro a diciembre, sin el flete) y que está por debajo del que se paga por la leche que se destina a la exportación ($ 7,48 a diciembre).
La preferencia por el mercado exterior es bien vista en el inicio de la cadena, porque los tamberos reciben precios mayores por la leche que producen.
En la vereda de enfrente el consumidor final enfrenta problemas de abastecimiento en algunos momentos del año y zonas del país y sufre las subas de precios de los productos con mayor grado de elaboración.
PARMALAT. Un nuevo frente de lucha sindical se abrió en la industria láctea. Esta vez en Parmalat a raíz del despido de un obrero en la principal planta de distribución, ubicada en Montevideo, que elabora diariamente 75.000 litros de leche y los distribuye en la zona metropolitana.
A raíz de este despido, el sindicato de trabajadores de Parmalat, la segunda empresa productora de leche del país, dispuso ayer un paro de actividades. La medida se aplicó desde ayer y continuará hoy a la noche. El domingo, como es habitual, no trabajará el personal de Parmalat.
El director nacional de Trabajo fue informado de la situación, pero iniciará las gestiones de mediación a partir del próximo miércoles. (Producción: Laureano Büttenbender).
El Este sintió el conflicto
El conflicto en Conaprole también se sintió en la zona Este, aunque no abarcó a los balnearios donde el suministro fue normal. En algunas zonas de Maldonado faltó leche a partir de la media mañana de la víspera luego que Conaprole resolviera colocar entre 20 mil y 30 mil litros menos, según informaron sindicalistas. La situación se agravó al constarse, además, la falta de leche Ultra. La falta del producto lácteo se notó en los barrios de Maldonado y San Carlos aunque la entrega, en los supermercados de Punta del Este fue normal.
Sigue presión en el mercado interno por precios externos
Fuentes de Conaprole dijeron a El País que durante el verano se intentó colocar más leche larga vida (más cara) en los balnearios. Ejecutivos del sector lácteo dijeron que el ajuste que se está dando en los precios internacionales de los productos lácteos, podrá ser de entre 10% y 15%. "Ya hay algunos importadores que han pedido renegociar operaciones", dijo un industrial. Esto, sin embargo, no quitará la tensión que tiene el mercado interno por los precios externos "ya que seguirán siendo muy buenos y por encima de los récords históricos". Jerarcas de Conaprole dijeron a El País estar de acuerdo con la eliminación de la leche cuota, pero indicaron que le "será difícil" al gobierno aguantar una suba de precios en el mercado doméstico.