"Baja del desempleo es por fuerte emigración"

Sebastián Cabrera

Cada vez que pasa por Montevideo, la ex ministra de Trabajo recala en su departamento de Pocitos. Allí recibió a El País pocas horas antes de emprender un viaje de tres días en automóvil, de regreso a La Paz, Bolivia. Funcionaria de la OIT desde 1999, Piñeyrúa piensa que este gobierno no se ha caracterizado por el diálogo social y que, de hecho, ha votado leyes laborales sin consultas tripartitas.

-Las autoridades del Ministerio de Trabajo suelen decir que, a partir de la actual gestión, la OIT ha tomado a Uruguay como un modelo en relaciones laborales. ¿Cómo observa usted la política laboral del gobierno?

-No puedo hacer pronunciamientos acerca de la política interna y por eso daré una opinión técnica. Yo no diría que ha habido un tripartismo acentuado en este gobierno. Más bien, las grandes medidas legislativas han sido aprobadas sin la anuencia del sector empresarial. Hubo convocatorias a discusiones tripartitas que no arrojaron resultados. No obstante, creo que hay muy buena intención en cuanto a incentivar el tema de la negociación colectiva, una gran preocupación de la OIT. Se espera un marco legislativo que lo regule y lo incentive.

-¿Y qué evaluación hace del clima laboral?

-En algunos momentos uno tiene la sensación de que ha habido más conflictividad que en otros períodos, cuando lo esperable era lo contrario. Pero la conflictividad no ha tenido rasgos muy distintos a anteriores administraciones.

-No obstante, ha habido un aumento en el uso de la ocupación como medida de lucha, que antes no estaba tan presente.

-Es cierto. Quizás eso se haya debido a que se derogó la norma que las regulaba. Y, al derogarla, hubo como una noticia de que esa medida podía existir. Se me consultó en reiteradas oportunidades acerca de la posición de la OIT por las ocupaciones, pero no hay ningún pronunciamiento expreso. Sí hay bastante jurisprudencia de la comisión de expertos en materia de piquetes de huelga, que pueden ser asimilables. Es un fenómeno que no es deseable, debe haber equilibrio entre el derecho de huelga y el derecho de propiedad. También está el equilibrio entre el derecho de huelga y la libertad de los demás empleados a trabajar. Aquí se dieron situaciones de minorías que ocupaban y mayorías que querían trabajar.

-El gobierno envió al Parlamento un proyecto de ley de negociación colectiva y tomó como base una iniciativa que se discutió en forma tripartita durante su gestión.

-Sí, una ley que no se concretó porque yo entendí que un proyecto de negociación colectiva debe ser consensuado con los actores que están involucrados en su aplicación. Decidí que no era conveniente enviarlo de esa manera al Parlamento: generaría una discusión indeseable. La ley de negociación colectiva debe surgir de un acuerdo de las partes involucradas en la negociación: empresarios y trabajadores. Así lo aconseja la OIT.

-El gobierno proyecta reformas al sistema de seguridad social, como reducir la edad exigida para jubilarse y modificar la ley del seguro de paro. ¿Qué opina de esos cambios?

-Cualquier sistema de seguridad social debe ser ajustado en el corto o mediano plazo, cuando comienzan a verse sus resultados. No me siento con autoridad para evaluar el actual sistema porque fui una de las redactoras de las reformas cuando era ministra. En tanto, los cambios en el seguro de paro lo mejoran sustancialmente, al vincularlo a la formación.

-El gobierno ha dejado intacto el sistema de AFAP. ¿Le parece positivo?

-Claro. Si el sistema funciona, como ha funcionado, no debería darse marcha atrás.

-El desempleo viene en descenso. ¿A qué es atribuible?

-El desempleo ha bajado, quizás por obra del crecimiento económico. Uruguay está en una situación absolutamente excepcional debido a una coyuntura internacional que favorece a la región. Pero hay algún otro factor que incide. En ese sentido, hay que dar una voz de alerta: también la baja en el desempleo se da por la fuerte emigración en el país. Quizás sea la primera vez que se dan estas cifras (de emigración) en un período de bonanza. Perdemos jóvenes y formados, que podrían aportar mucho al país. En la OIT estudiamos el fenómeno de la emigración vinculado a la tasa de desocupación. Otro factor preocupante es la sostenibilidad de este crecimiento económico: Uruguay no ha cambiado su estructura productiva y seguiremos dependiendo de los precios internacionales, que son variables. Y no se han llevado adelante políticas contracíclicas, que son tan recomendadas en el mundo.

Perfil

Nombre: Ana Lía Piñeyrúa

Edad: 53 años

Otros datos: Abogada. Dirige el programa de apoyo al trabajo decente en Bolivia de la OIT.

Del MTSS a la OIT

Fue diputada por el Partido Nacional y ministra de Trabajo en el segundo gobierno del colorado Julio Sanguinetti. En diciembre de 1999 aceptó la designación como directora de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Buenos Aires. Allí estuvo casi ocho años. En septiembre pasado fue trasladada a Bolivia, donde dirige el programa de apoyo al trabajo decente. Se casó a fin del año pasado con Daniel Martínez, ex funcionario español de la OIT, que entre 2004 y 2006 fue director para América Latina y el Caribe.

Política: "Volvería y estaría en primera fila"

"De volver a Uruguay, mantendría mis vínculos con el Partido Nacional y trabajaría en política. Estaría en primera fila. Desde el primer día en que me fui, siempre pienso en volver", admitió a El País Ana Lía Piñeyrúa. Le tienta la posibilidad de regresar de cara a la próxima campaña electoral, pero aún no lo tiene decidido.

La ex ministra de Trabajo observa como un proceso "interesante" el que vive hoy la interna blanca: dice que es bueno que el Partido Nacional tenga candidatos fuertes, que emergen con la adhesión de sus grupos. "No están impuestos por nadie. Los sectores han ido proclamando libremente a los candidatos. Es muy sano para un sistema democrático. Se le ofrece a la ciudadanía opciones diferentes", opinó.

¿Y pueden ganar los blancos en 2009? "Hoy en el mundo no se da eso de la perpetuidad de los partidos en el poder. Más que antes, se ha generalizado la alternancia. Pero hay que esperar que la gente empiece a manifestar su intención de voto más cerca del acto electoral", responde.

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