JOSÉ MASTANDREA
Carlos Bueno volverá a jugar en Peñarol. Ayer así lo aprobó el Consejo Directivo por consenso (hubo una abstención) luego de deliberar durante más de una hora el tema. El delantero se había reunido con Juan Pedro Damiani a las 17 horas. El artiguense llamó por teléfono al coordinador institucional de Peñarol para plantearle un encuentro porque "quería resolver su posición personal con el club, la hinchada y mi familia", explicó Damiani a Ovación. "Bueno no quería quedar al margen del reencuentro luego de los problemas de notoriedad, por tanto, ahora que era un jugador libre, estaba dispuesto a jugar por Peñarol aunque sea sin cobrar un peso", agregó.
La intención del delantero era dar por superado los desencuentros del pasado. Bueno explicó a Damiani que su decisión actual "era una demostración de la importancia que tiene para él el cariño de la hinchada y el respeto por Peñarol".
"Bueno me dijo que no podía olvidar lo que mi padre había hecho por él en momentos personales muy complicados que había vivido y que lamentaba no habérselo dicho personalmente. Además, me dio una carta para mi madre y hermanas donde explicaba que si en aquellos momentos de tensión y nerviosismo tuvo expresiones que ofendieron a la familia, les pedía disculpas y reitera los conceptos que tiene sobre mi padre desde el punto de vista humano y dirigencial. También pidió que interprete su ofrecimiento como un gesto que lo haría sentirse bien consigo mismo", señaló Damiani.
El coordinador institucional de Peñarol explicó que "son momentos muy difíciles para mí pero tengo la íntima convicción que es un gesto que mi padre hubiera valorado. Siento todo el peso de estar transitando esta etapa de restañar las heridas del episodio más duro que tuvo que vivir la institución en los últimos años", indicó.
Peñarol trató el tema en el seno del Consejo Directivo y allí se resolvió aceptar las disculpas del futbolista. "Se planteó con todo respeto que merece… nuestro principal objetivo sigue siendo el del reencuentro de todos los peñarolenses y así honrar su historia tanto en el plano local como internacional".
Los aurinegros recibieron al delantero que faltaba. Sin los goles de Taborda, aparecieron los de "Charlie Good". Una carta y una disculpa lo hicieron posible.