PUNTA DEL ESTE RAÚL TAVANI
- ¿Se invirtieron los papeles?, hoy los jugadores del medio prefieren jugar en Danubio antes de hacerlo en Peñarol o Nacional?
- Antes para los jugadores, jugar en Nacional o Peñarol era absolutamente excluyente y los demás clubes estaban un escalón más abajo, pero ahora no es así en los casos de Danubio o Defensor Sporting, que fueron creciendo; eso marca que las diferencias se emparejaron. Nosotros en el club, a varios futbolistas, les pagamos mejores sueldos de lo que podrían ganar en los clubes grandes. Incluso, según el caso, hasta podemos competir en contrataciones de jugadores, tanto con Peñarol como con Nacional. A modo de ejemplo, si "Nacho" González se quedara en Uruguay, la oferta nuestra sería superior a la de cualquier otro club del medio.
- Danubio está en desventaja con los dos grandes, en cuanto a ingresos por recaudación.
- En ese sentido, Danubio está en inferioridad de condiciones con Nacional y Peñarol ya que ellos reciben por derechos de televisión, aportes sociales y venta de entradas, un millón y medio de dólares anuales más que nosotros. Sin embargo, nuestro crecimiento hace que podamos competir con ellos en temas económicos.
- ¿El crecimiento es peligroso para los números?
- Danubio siempre tiene un colchón financiero mínimo que cubre el futuro entre un año o año y medio. Entonces, cuando tenemos esa cobertura, se pueden realizar inversiones. Pero, indudablemente, si el crecimiento es explosivo se corre riesgo; entonces, nosotros preferimos apuntar a un crecimiento lento, paulatino. Para manejar números, el presupuesto promedio anual de Danubio de los últimos diez años es de dos millones de dólares, pero el mismo está cubierto. Siempre pensé que cuando se habla de la importancia de un equipo, la misma se debe vincular con los sueldos que paga el club. Danubio no es una empresa ya que los socios son diferentes a los accionistas y no retiran dinero. Entonces, con los ingresos, se pagan buenos sueldos, se invierte en infraestructura buscando mejorar la formación de jugadores, ya que ése es el rubro más importante, para luego transferirlos y por consecuencia, producir más ingresos.
- ¿Cuál es el activo de Danubio?
- Aproximadamente de seis millones de dólares, por esa razón, del mismo estamos invirtiendo tres millones en infraestructura.
- ¿Si no se clasifica en los tres primeros puestos del Campeonato Uruguayo, es un fracaso deportivo?
- Sin duda que sí y eso nos marca el crecimiento, ya que el hincha se acostumbró, porque en los últimos diez años, Danubio jugó cuatro finales, siendo el único club en desarrollo que consiguió eso. Por lo tanto, son responsabilidades positivas del club.
- ¿Qué preocuparía más, no salir campeón con el equipo principal o en las divisiones juveniles?
- El equipo principal es el hoy, por lo tanto, si no gana me preocupa, pero no me desvela; pero sí me preocuparía, ganar todo en Primera y ver que no hay nada en las divisiones juveniles. Las victorias puntuales no hace crecer a las instituciones. Por ejemplo, los títulos logrados por Rocha o Progreso en su momento, les dejaron muy poco. Lo importante para los clubes es cuando los éxitos deportivos son fruto de algo sustentado por un proceso de calidad y no por una realidad momen- tánea.
- ¿Es difícil ser presidente de un club cuya hinchada tiene paladar del fútbol bien jugado?
- No resulta difícil ya que es el mismo paladar que tenemos los dirigentes. Indudablemente, hay más exigencias. El hincha quiere que se juegue bien y con jugadores formados en el club, pero a su vez, en oportunidades se confunde el fin con los medios, en Danubio incorporar jugadores de afuera se ve casi como un pecado. Pero no puedo negar, que a todos quienes somos hinchas, nos gusta más empatar jugando bien, que ganar jugando mal. Entonces, ese plus de exigencia lleva a lo que sucedió con Gerardo Pelusso y Gustavo Matosas, que nos sacaron campeones y nunca fueron tratados como ídolos por la hinchada.
- ¿Los éxitos internacionales son una materia pendiente?
- En 1988 Danubio llegó a la semifinal de la Copa Libertadores, pero en ese entonces, el club no estaba preparado para eso, no fue una realidad. Hoy si bien apuntamos a lo máximo, si lo conseguimos será en mitad de un proceso que nos lleve al momento real.
- ¿Qué le dijo a Gustavo Dalto en el momento de asumir?
- Su contratación fue muy rápida y en ese momento le dije que se irían del club muchos jugadores y que, por consecuencia, tendría que cargar con la mochila de dirigir al Campeón Uruguayo, pero sin varios de los jugadores que lograron la consagración. Entonces, le agregué que no tendría exigencias desmedidas, ni estaba obligado a salir campeón.
- Los clubes europeos, a través de la FIFA, no quieren pagar sueldos de jugadores cuando están cedidos a selecciones nacionales, entonces, tendría que pagar la AUF.
- Por más que no nos guste, tiene algo de lógica. Entonces, aquellos jugadores que a través de la selección lograron trascender, tendrían que colaborar ante esas situaciones para poder venir.
García: lo van a apoyar, hasta cierto punto
-¿Hubo algún ultimátum con Jorge García?
- No fue un ultimátum, hablamos pormenorizadamente con él y le dijimos que estamos dispuestos a apoyarlo hasta cierto punto. Incluso, se le dijo que nos encontramos cerca de tirar la toalla y que todo depende de él. Luego el club hizo unos movimientos para facilitarle una cantidad de cosas. Para mí es uno de los mejores jugadores del Uruguay y hacemos los máximos esfuerzos para que se constituya en un ciudadano de provecho. Ojo, hace muchos años atrás, cuando Ruben Sosa comenzó en Danubio, también estuvo complicado, sin embargo se le ayudó y no solamente fue un fenómeno como jugador, sino que a su vez, se transformó en un ciudadano como debe ser y llegó a lo más alto.
"Tendremos que hablar con los gobernantes"
-¿Los representantes complican los pases de los juveniles?
- Una vez que los jugadores aparecen con posibilidades deportivas, los representantes, sin haber gastado un peso y aprovechándose del dinero invertido por el club, hablan con el muchacho, le dan algo de dinero y ahí comienzan los problemas. Es más, creo que eso es lo que funde al fútbol uruguayo. Pienso, incluso, que los dirigentes en algún momento tendremos que hablar con los gobernantes para explicarles, que esas intervenciones le hacen mucho mal al fútbol. Mientras siga sucediendo eso, el fútbol nuestro continuará siendo pobre. Cuando un empresario pretenda decirle a los jugadores de Danubio, que tienen que ir donde ellos digan, el club les dirá que no los queremos más en las negociaciones de Danubio.
Gonzalo Barreto. "Al padre de Gonzalo Barreto le dije que arreglara con el Genoa lo de ellos y que si necesitaba un consejo me llamara".
Intendencia. "Me llegó el rumor, pero no seré candidato por el Partido Nacional a la Intendencia de Montevideo, no tengo ambiciones políticas".
Nacional. "Eugenio Figueredo, en una reunión, dijo que yo era hincha de Nacional y le aclaré que soy hincha fanático de Danubio, de siempre".