SILVIA PÉREZ
- ¿Cómo se sintió en su primer día en Peñarol?
- Muy bien. Todos me recibieron bárbaro, ahora a adaptarme lo más rápido posible.
-El hecho de tener conocidos le debe haber facilitado las cosas, ¿verdad?
-Sí, con Maximiliano Arias y Alejandro González estuvimos juntos en varias selecciones juveniles, desde la Sub 16. También conocía a Mozzo y a Darío Rodríguez porque muchas veces en la Sub 20 entrenábamos con la selección mayor.
-¿Y de los mayores quién fue el que lo recibió mejor ?
-Todos, pero si tengo que destacar a uno: el "Tony" Pacheco. Yo lo conocía porque una vez, cuando tenía como 15 años, había ido a su casa con el "Rafa" Perrone. Él me mostró todo, ¡y hasta me regaló un par de zapatos y todo!
-¿Cómo fue eso?
-Es que en Peñarol no se puede usar zapatos blancos y yo no sabía y justo había traído unos de ese color, entonces él me regaló unos negros.
-¿Habló con Matosas?
-Tuvimos una pequeña charla, pero seguramente después de la cena vamos a volver a hablar.
-Supongo que haberlo tenido en Danubio es una ventaja.
-Sí, claro porque yo ya conozco como es el funcionamiento de sus equipos y él también me conoce a mí. Fue él el que me hizo debutar en Primera.
-A propósito de Danubio, ¿cómo tomó su salida del club donde estuvo desde niño?
-Con un poco de tristeza porque arranqué ahí siendo muy chico y estuve todas las juveniles. Es un cambio fuerte, pero por suerte acá me hicieron sentir muy bien.
-Salió del equipo campeón para llegar a uno que necesita desesperadamente recuperarse, ¿cómo lo toma?
-Como un desafío y una gran responsabilidad. Obvio que no voy a venir de salvador yo, pero espero colaborar en lo que pueda para que el equipo pueda salir de este mal momento.