SAN PABLO - El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, expresó su preocupación ante el riesgo de una crisis energética en el país, donde mermaron las reservas de agua en algunas represas.
"No me vengan con cortes de luz a los consumidores", dijo el mandatario a sus ministros en una reunión en la cual se analizó la posibilidad de que haya racionamiento de energía en 2008, año de elecciones municipales.
El crecimiento estimado de la economía brasileña en 2008 superará el 5 por ciento del Producto Bruto Interno, con lo cual la demanda energética puede superar a la oferta, señalaron algunos analistas.
Jerson Kelman, director general de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL), órgano regulador del sector, admitió que "no es imposible" que haya un racionamiento si continúa cayendo el nivel de reservas de agua de las represas.
"No podemos quedar a merced de las lluvias", dijo Lula da Silva a sus colaboradores, reveló hoy la prensa local.
Por su parte la ministra jefa de la Casa Civil, Dilma Rousseff, experta en temas energéticos, aseguró al presidente que "no existe riesgo de apagón" eléctrico.
La funcionaria explicó que el sistema energético brasileño está interligado, por lo cual cuando una región presenta déficit puede recibir energía desde regiones donde hay exceso.
Dotado de grandes ríos, como el Amazonas y el Paraná, Brasil tiene su principal fuente de energía en las usinas hidroeléctricas.
Especialistas sostienen que para evitar el riesgo de un apagón Brasil deberá construir varias represas en los próximos años.
Las más importantes serán erigidas sobre el río Madera, en la Amazonia, obras que fueron cuestionadas por organizaciones ambientalistas y por el gobierno de Bolivia, país donde nace el citado río.
ANSA