DANIEL ROSA
Una frase de la vida y no del fútbol es que es más fácil llegar que mantenerse. Alcanzar el estatus de ídolo suele ser bastante accesible en el fútbol. Basta con convertir algunos goles importantes y dar alguna vuelta olímpica. Sin embargo, lo difícil es seguir siéndolo. Richard Morales demostró que lo es.
El "Chengue" rechazó una jugosa oferta de Colón de Santa Fe para marcharse de Nacional "por la gente y por mis compañeros", dijo. El capitán tricolor dio muestras de que no todo está perdido en el fútbol profesional. Todavía se sigue jugando por amor a la camiseta.
Durante el fin de semana la dirigencia de Colón se comunicó con Richard, le hizo saber del interés que tenía el técnico Leonardo Astrada por contar con él y le preguntó cuáles eran sus aspiraciones. El centrodelantero pidió exactamente el doble de lo que gana en Nacional, pensando en que le dirían que no. El "Chengue" tiene quizá el sueldo más alto de todo el fútbol uruguayo, ya que entre el salario que convino para su retorno desde España y las cuotas correspondientes a la refinanciación de deudas anteriores, cobra unos 25.000 dólares por mes.
Sin embargo, la sorpresa (y el temor) no sólo de él, sino de todo Nacional, fue grande cuando se supo que Colón estaba dispuesto a cumplir las exigencias del futbolista. Es decir, el club santafesino estaba dispuesto a abonarle unos 50.000 dólares mensuales por un año y medio de contrato.
Ante esto, fue el propio "Chengue" quien tuvo que descartar la oferta, pues priorizó a Nacional. "El club hizo un esfuerzo muy grande para que yo volviera a jugar y tengo que ser agradecido a eso", dijo el delantero y símbolo del plantel tricolor al mediodía de ayer en declaraciones al programa Hora 25, de radio Oriental.
El capitán se siente en deuda. "Si hubiera salido campeón del Apertura, de repente la historia podía ser distinta, pero no fue así. Ahora tengo por delante el desafío de ganar el Clausura, luego el campeonato Uruguayo y también de tener una buena participación en la Copa Libertadores", expresó.
Los hinchas de Nacional pueden estar tranquilos. Porque se queda el "Chengue", que terminó muy bien el año al mejorar su condición física y futbolística e incluso promete para este 2008 ser figura clave luego de realizar la pretemporada que lo pondrá al 100% en su condición física. Y también porque eligieron muy bien a su ídolo.
MELO. Gerardo Pelusso se quedó esperando todo el día de ayer la incorporación del zaguero Pablo Melo. Ya hay arreglo económico, pero el futbolista no se presentó en Los Céspedes porque la comisión directiva aún no aprobó la operación y por ello tampoco se firmó el contrato.
El cuerpo técnico espera que hoy el ex Cerro, de 25 años, se incorpore a la disciplina. De cualquier manera a Pelusso se le ha dicho que se quede tranquilo porque antes del jueves, día en que por la mañana el plantel se irá a San José a realizar los trabajos de base física, Melo estará integrado.