SEBASTIÁN AUYANET
Luego del año con más recitales de su vida (85 oficiales y alguno más de promoción) Drexler decidió descansar unos meses en Rocha. La oportunidad del show en el Conrad le permite despedirse de la banda con la que actuó durante todo el 2007.
"Esperame por favor un segundito...", pide Drexler mientras se escucha detrás suyo un barullo: ruidos y pedidos.
En plena sobremesa, el músico se disculpa por alguna interrupción puntual y comienza un breve y distendido balance de un año que lo tuvo girando por más de quince países y fuera del ojo de los paparazzi.
"Ese movimiento planetario lo que te hace es tener menos presencia mediática en determinados lugares, fue un año en el que invertí mucho en trabajo, en girar con el disco. En realidad nunca me sentí parte de un entorno mediático muy farandulero. Por suerte tengo un cierto control sobre lo que pasa a ese nivel en mi vida y algunas cosas quedan apenas como anécdotas. Hay mucha gente que se queja pero busca ese tipo de relevancia mediática".
-Cuando presentaste "Doce segundos de oscuridad" dijiste que por ahí lo esperable era un disco de duetos con famosos para ingresar al mercado norteamericano. Más allá de la ironía, vos ibas con un Oscar bajo el brazo ¿por qué creés que aún no pudiste insertarte?
- "La verdad es que yo sé muy poco sobre mercados, para eso tengo una oficina de contrataciones y una discográfica, ellos lo conocen mejor. De todas formas, tengo el privilegio de poder tocar en Nueva York y pienso que estoy tocando en la ciudad donde Bob Dylan se abrió camino, voy a Los Ángeles y toco en un lugar cerca de donde vive Leonard Cohen... Es decir, no quiero decir que lo del mercado no sea importante, sólo que es una realidad que no percibo. De todas formas me he llevado sorpresas, como tocar en Miami para 1.700 personas y tener un público que conoce las canciones y las canta. Y eso es muy loco".
A pesar de las ajetreadas agendas y los conciertos con entradas en dólares, Drexler sigue despuntando el vicio de tocar en Rocha. "Ayer toqué en un restaurante de La Paloma a cambio de una cena con amigos. El dueño me invitó a hacerlo y yo quería calentar motores para el show del Conrad, así que invité a algunos y estuvimos tocando toda la noche. Con mis hermanos Daniel y Diego, y con mi prima Ana Prada. Por más que me tomé todo enero y febrero, en algún momento del verano iba a tener ganas de tocar, eso ya lo sabía desde un principio (risas). También me encantaría volver a tocar en la Playa Ramírez, aunque por temas de tiempos no creo que pudiera hacerlo ahora. Por lo demás, creo que con los años logré poder adaptarme al formato que quiera y tocar gratis. Puedo hacer un show con banda más eléctrico o algo más chiquito para un teatro o un bar".
-¿Cómo vas a armar el show de este martes? En tus últimos recitales estás haciendo varios covers...
- Vamos a ver cómo está el público, pero estoy haciendo varios porque muchos de ellos van a salir en el nuevo disco. Para mí este concierto va a ser una celebración enorme. Es el show de despedida de la banda con la que hice la gira de Doce segundos... y además va a estar toda mi familia. No tenía pensado hacer un show grande este verano, pero como cabía la posibilidad de juntar a la banda, acepté. Después de esto, voy a mezclar descanso con el ajuste de cosas para el nuevo disco.
-En "Doce segundos" hacés una versión de la banda inglesa Radiohead, que acaba de lanzar su disco con precio a voluntad, y por Internet. ¿Lo compraste?
- Sí. Y me parece un disco maravilloso. Pagué 10 libras por Internet, lo cual creo que es un precio bastante justo ¿no?
- ¿Te animarías a hacer una edición de ese tipo?
- Totalmente, la idea me encanta y me parece muy original y acertada. Aunque no creo que mi discográfica se anime a hacer algo así. De todas formas, creo que estamos en un momento de transición en el cual no se sabe bien qué es lo que va a pasar con los nuevos formatos y viejos sellos. Hay que esperar qué pasa, pero esa fue una gran idea, más allá de lo que pase luego con la industria.
"Cara B", una pequeña gira catalana que se edita en marzo
"Me siento muy querido en Cataluña. Es un lugar donde soy muy querido y es muy fácil trabajar. Me siento cómodo ahí, y ya tenía en la cabeza la idea de hacer un disco que tuviera un tercio de canciones mías conocidas, un tercio de canciones más raras y otro tercio de versiones. No quería hacer un `grandes hits en vivo` sino contar una historia verdadera dentro de una gira", explica Drexler sobre su primer disco en vivo, que saldrá en el mes de marzo.
Cara B es una recopilación de una serie de conciertos ofrecidos en "ciudades dormitorio" de la periferia de Barcelona. "Estuve haciendo shows para unas 500 ó 600 personas en localidades como Hospitalet y Badalona. Tienen un encanto particular porque el formato es más chico, ya que es enteramente unipersonal".
Cara B incluirá covers de canciones de Leonard Cohen, Jackson Browne, Alfredo Zitarrosa, Javier Ruibal, Kiko Veneno y también Marlango, la banda de su pareja Leonor Watling.
El nuevo proyecto también tiene una punta audiovisual. Una película dirigida por el catalán Manel Huerga, director de la película Salvador que tuvo siete nominaciones a los Premios Goya. "Es un viaje sonoro por Barcelona, en el que la música parte de versiones raras de temas míos o covers".
La película no saldrá con el disco, sino unos meses después, y será promocionada dentro del circuito de festivales de cine.