El Papa cerró el 2007 con rezo a la familia cristiana

Ángelus. Benedicto defendió el valor sacro del matrimonio

VATICANO. AFP Y ANSA

El Papa Benedicto XVI llamó ayer en la plaza de San Pedro, durante el último ángelus del año, a orar "por todas las familias del mundo" y defender el valor "sagrado" y "natural" del matrimonio y la familia.

"La Iglesia se ha comprometido a defender y promover la dignidad natural y el gran valor sagrado del matrimonio y la familia", recordó el Papa, citando apartados del Concilio Vaticano II (1962-1965), que marcó el reconocimiento por parte de la Iglesia de los valores de las religiones no cristianas, y abrió un diálogo ecuménico con las otras Iglesias cristianas.

Benedicto XVI habló durante varios minutos en español, dirigiéndose a los participantes en una conferencia sobre la "familia cristiana" organizada en Madrid, promovida por la Arquidiócesis de la capital española.

"Saludo a los participantes en el Encuentro de las Familias que se está llevando a cabo este domingo en Madrid, así como a los Señores Cardenales, Obispos y sacerdotes que los acompañan", dijo bajo un radiante sol de invierno.

"Al contemplar el misterio del Hijo de Dios que vino al mundo rodeado del afecto de María y de José, invito a las familias cristianas a experimentar la presencia amorosa del Señor en sus vidas. Asimismo, les aliento a que, inspirándose en el amor de Cristo por los hombres, den testimonio ante el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia", añadió.

"Ésta, fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, constituye el ámbito privilegiado en el que la vida humana es acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural. Por eso, los padres tienen el derecho y la obligación fundamental de educar a sus hijos en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana", dijo el Sumo Pontífice.

Para el Papa "vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso creado por Dios. Me dirijo de modo especial a los niños, para que quieran y recen por sus padres y hermanos".

Benedicto XVI también se dirigió "a los jóvenes, para que estimulados por el amor de sus padres, sigan con generosidad su propia vocación matrimonial, sacerdotal o religiosa".

Tras decir con palabras de su predecesor Juan Pablo II que "el bien de la persona y de la sociedad está relacionado estrechamente con la `buena salud` de la familia", Benedicto XVI afirmó que, por esto, la Iglesia "está empeñada en defender y promover la dignidad natural y el `altísimo valor sacro` de la familia".

Antes de desear unas felices fiestas de Año Nuevo, el Sumo Pontífice mencionó "a los ancianos y enfermos, para que encuentren la ayuda y comprensión necesarias. Y ustedes, queridos esposos, cuenten siempre con la gracia de Dios, para que vuestro amor sea cada vez más fecundo y fiel. En las manos de María", resaltó.

Madrid. El pedido de Benedicto XVI a defender y fortalecer la "familia cristiana" fue también el lema bajo el cual se desarrolló ayer una ceremonia en Madrid organizada por el arzobispado de la capital.

La cita, que contó con el saludo del Papa a través de seis pantallas gigante instalada en la Plaza Colón que transmitió en directo el rezo del ángelus, reunió a dos millones de personas a lo largo de las cuatro horas que duró el evento, según el Arzobispado de Madrid.

Con carteles que rezaban consignas como "Papá-mamá=mujer-hombre" y "hombre y mujer los creó", cientos de familias se congregaron en el centro de la capital.

Buena parte de los asistentes aprovecharon la ocasión para manifestar su rechazo a algunas de las políticas sociales del gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, como el matrimonio homosexual, la ley del divorcio exprés y la asignatura escolar de Educación para la Ciudadanía, la cual es vista por la comunidad eclesiástica como una escisión de la religión del sistema educativo.

El cardenal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, denunció durante el acto que la familia cristiana está amenazada en España por "leyes injustas e inicuas", una crítica directa al actual gobierno socialista, a pesar de que el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, negó en una entrevista en el diario ABC que el acto fuera político.

Rouco dijo que en España, "el ordenamiento jurídico ha dado marcha atrás respecto a lo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconocía y establecía: (...) que la familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el Estado", sentenció.

Estos temas han generado un fuerte debate en España, que no parece saldado.

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