SILVIA PÉREZ
- ¿Esto es un sueño hecho realidad para usted?
- Sí, es un sueño que se hizo realidad para mí y para mi familia. Vivo con mi padre, pero tanto él como mis tíos, mis primos y mis abuelos están todos locos de la vida.
- Mencionó que siendo pequeño iba a la cancha a alentar a los tricolores, ¿quién era su jugador preferido o su ídolo?
- Había unos cuantos, pero en ese entonces estaba Ruben Sosa que siempre fue el referente para todos los hinchas de Nacional.
-¿Qué le dejó su pasaje por Arsenal a pesar de que no tuvo la continuidad que esperaba?
-Mucho, crecí mucho como persona. Me encontré viviendo solo y encarando una cantidad de cosas de las que antes ni me preocupaba. Estar solo te hace crecer mucho en lo personal. Y en lo futbolístico, aunque no tuve las posibilidades de jugar que yo esperaba, igual fue una experiencia más que rica.
-¿Y el fútbol argentino?
-Es muy diferente. Mucho más rápido y dinámico. Algo que también te permiten las canchas. Allá no hay una cancha que sea despareja y así es mucho más fácil jugar. Además, los escenarios siempre son motivantes porque están llenos todos los partidos. Esa es una da las diferencias con el fútbol uruguayo que más te llaman la atención.
-¿Por qué cree que no jugó tanto como esperaba?
-No sé, es cuestión del técnico. Del gusto del técnico. Lo extraño es que me vino a buscar él mismo y después el propio Alfaro no me dio la chance de jugar. Son cosas del fútbol, a veces te toca y a veces no.
-Y en Nacional también lo pidió el técnico, ¿verdad?
-Sí, pero esperemos que no corra con la misma suerte que en Arsenal. (Se ríe) Ojalá que acá tenga continuidad, pero soy consciente que eso se lo gana uno entrenando. Porque por más que te haya pedido el técnico no significa que tengas nada seguro. Hay que romperse el lomo trabajando para poder jugar.
-¿Está entrenando?
-Mi última práctica en Argentina fue el pasado 20 y ahora estoy moviéndome por mi cuenta.
-¿Cómo se definiría ante el hincha tricolor que puede no recordarlo de Central?
-Soy un lateral con mucha llegada y que le gusta irse al ataque.
-¿Cómo se enteró del interés de Nacional?
-Por la prensa. Me enteré por los diarios, por las radios y por la tele. Pero a mí no me había llamado nadie.
-¿Y cómo manejó la ansiedad?
-En ese sentido mis representantes me ayudaron mucho. Porque no me estaban llamando todo el tiempo, sólo me hablaban lo necesario y me decían que me quedara tranquilo. Aunque es una situación extraña, porque si te llaman mucho te enloqueces, pero si no te avisan nada, es bravo. Sobre todo si sos hincha y la ansiedad te va carcomiendo.
-Jugar la Copa con Nacional debe ser una gran ilusión, ¿no?
-Es uno de los sueños más grandes que tengo.
-¿Cuáles son sus metas en este momento tan especial de su vida?
-Muchas. Volver a jugar en Uruguay, hacer un buen campeonato, un buen año y si Dios quiere volver a la selección.