CARLOS MONTAÑO
Darío Rodríguez está en Montevideo a la espera de la reunión pactada con Juan Pedro Damiani (coordinador institucional de los aurinegros), pero con la novedad que surgió el firme interés por su concurso desde Argentina.
La información al jugador no se la proporcionó su representante Washington Castro, sino un ex compañero de Darío en la selección uruguaya, hoy empresario que está en el mercado de pases y muy bien vinculado con técnicos e instituciones de la vecina orilla.
El nombre suena fuerte en equipos trascendentes del vecino país que cambiaron hace poco de entrenador. Ergo: Peñarol no puede dormirse en los laureles.
El zaguero tiene el firme deseo de volver a los mirasoles, pero aún no negoció su vuelta. Rescindió el contrato con el Schalke 04 de Alemania y resignó la posibilidad de ganar más dinero para ponerse la camiseta del cuadro carbonero con el que fue protagonista en el quinquenio de la década del 90 y con el que obtuvo su último título en 1999.
Pero antes de firmar deberá ponerse de acuerdo en el renglón económico con Juan Pedro Damiani, no sólo en el salario mensual sino también en la duración del contrato. El futbolista aspira a que se formalice por espacio de dos o tres años.
AURINEGRAS
Porta prioridad y Blanco cerca
Hoy se reunirían Juan Damiani y Casal. Richard Porta será el primer nombre que manejarán cuando estén sentados a la mesa. Sergio "Chapita" Blanco será ofrecido y seguramente jugará en Peñarol.
Méndez-Vigneri se quedarán
Gerardo Rabajda, representante de los futbolistas aurinegros Marcelo Méndez y Nicolás Vigneri, no recibió ofertas concretas por ambos. Por ahora el zaguero y el puntero seguirán en Peñarol.
Persiste interés por Juan Castillo
La posibilidad que Juan Castillo emigre sigue vigente. Botafogo y Gremio continúan interesados en él, pero los equipos brasileños aún no dieron a conocer oficialmente sus ofertas económicas.
En Peñarol, ni Gregorio cobró
Técnicos y jugadores de Peñarol sufren atrasos en sus salarios. Manrique se fue molesto y es incierto su retorno. Ni siquiera Gregorio Pérez pudo cobrar la indemnización por despido. Dura crisis.