El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa anunció que el Ejecutivo no planea instaurar la esencialidad de la distribución de la carne, frente al conflicto que paraliza la industria frigorífica.
Todo empezó porque la Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica) desoyó el planteo del ministerio de Trabajo de extender por seis meses los convenios salariales, y exigió una renegociación con mayores aumentos de sueldo.
El viernes pasado se decretó un paro que por lo menos seguirá hasta este viernes. A nivel empresarial se afirma que la paralización ha afectado a cerca de la mitad de los frigoríficos locales. Por ejemplo, la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), una de las dos cámaras empresariales del sector, cuenta con ocho frigoríficos asociados, de los cuales tres han trabajado con normalidad. La Foica, en cambio, sostiene que sólo hay cuatro plantas que trabajan sin problemas: Frigorífico Carrasco, Schneck, Frigorífico Canelones y Frigorífico Pul de Melo. También admiten que hubo problemas para acatar la medida en el frigorífico Las Piedras, donde la empresa dispuso vigilancia policial, al igual que en Pul.
Desde el sector empresarial se agregan otros frigoríficos donde se asegura que no hubo paros: La Caballada de Salto, Casablanca y Frigorífico Solís. En los frigoríficos donde no se paró, los dirigentes nacionales de la Foica se reunirán con las respectivas directivas para intentar modificar la situación y lograr "que se acompañen" las medidas, dijo a El País el sindicalista Ariel Yakes.
La Foica anuncia una profundización de las medidas si no hay avances. "Vamos a dar libertad a los diferentes gremios para empezar a acampar frente a los frigoríficos si hay presiones patronales. Los patrones juegan sucio y citan a domicilio a los trabajadores para que no paren", se quejó Yakes. Los trabajadores están dispuestos a "trancar" las exportaciones, un aspecto muy sensible para las empresas.
El sindicato también amenaza con ocupaciones de plantas y, de hecho, el sábado estuvo a punto de ser ocupado el Frigorífico Matadero Pando.
"No hay contactos y las cámaras empresariales están cerradas. Es un diálogo de sordos", sostuvo Yakes. Los frigoríficos tienen paralizada la producción, pero hasta ahora el stock que ya estaba faenado ha salido normalmente para el mercado local y también para el exterior, según fuentes empresariales. De todos modos, las medidas sindicales han parado la producción: no se faenó el viernes, sábado ni lunes. La producción promedio de un frigorífico grande es 1.000 reses por día, por lo que en tres días se suman 3.000 reses sin faenar.
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