Buenos Aires - El popular bailarín argentino Julio Bocca se despidió ayer de la danza con un espectáculo gratuito y al aire libre en un escenario montado al pie del Obelisco de Buenos Aires donde miles de seguidores lo vieron bailar por última vez junto a figuras de todo el mundo.
En un escenario de dos niveles de 900 metros cuadrados que abarca casi todo el ancho de la céntrica avenida 9 de Julio -de doce carriles- Bocca, de 40 años puso punto final a una carrera de un cuarto de siglo.
"Tuve suerte de haber disfrutado y aprendido. Uno en la vida tiene que saber cuáles son sus límites y que existen otras cosas", dijo en una reciente entrevista al justificar el momento elegido para su retiro.
Al promediar una tarde soleada pero fresca, cientos de seguidores de todas las edades ocuparon los lugares más cercanos al imponente escenario, mientras que los más rezagados debieron conformarse con la transmisión que ofrecerán cinco pantallas gigantes.
En base AFP