"El Frente está muy virado hacia la izquierda"

SEBASTIÁN CABRERA

Roberto Labandera. La entrevista telefónica fue interrumpida durante algunos minutos. Roberto Labandera, un uruguayo que es diputado socialista en España, debía levantar la mano para votar en el Parlamento de Cataluña. Labandera llegó a Barcelona sin papeles en 1979, escapando de la dictadura. Casi 30 años después, cuenta la experiencia de haber regresado a la política uruguaya: desde agosto es delegado de los frenteamplistas de Europa y Australia. Participó en el último congreso, donde notó que la izquierda local mantiene posturas "de hace 30 años" y "cierto infantilismo". Pero valora el proceso de transformación de "izquierda clásica" a "izquierda de gobierno".

-¿Qué diferencias encontró entre el congreso del Frente Amplio y los debates socialistas en España?

-Mi experiencia en Europa es dentro de un partido y el Frente es una coalición de partidos, donde hay muchos equilibrios internos que contemplar. Creo que el gobierno del Frente representa a la izquierda, la centro izquierda y el centro político. En cambio, el congreso del FA es un ala más radical de izquierda. Un partido que gobierna y que aspira a tener la centralidad, debe representar a sectores intermedios. En la dinámica de toda sociedad, la derecha y la izquierda ganan cuando convencen a un sector del centro que dé los votos. Encontré un congreso con profundo contenido ideológico sobre las políticas del gobierno.

-¿Le parecieron debates de otra época?

-Me parecieron debates muy izquierdistas, donde falta una aportación más moderada. Hay debates muy actuales, pero también intervenciones con conceptos de la izquierda clásica de hace 30 años. Minoritarios, pero muy presentes.

-¿En qué aspectos encontró vestigios de esa izquierda?

- Por ejemplo, en la comisión internacional se habló sobre las potencias centrales, los grandes países a nivel económico. Hubo una moción para cambiar "potencias centrales" por "potencias imperialistas". Y ganó (se ríe). ¿Podemos definir a Francia, España o India como potencias imperialistas? La gente ve en "potencias centrales", el imperialismo yanqui de Estados Unidos pre Allende. Y cuando se discutió lo de Haití, había gente que decía: "en lugar de militares, que vayan maestros". Pero en Haití hay que darle chalecos anti balas a los maestros. Hay mucho romanticismo.

-¿Vio un congreso radicalizado, entonces?

-Tal vez radicalizado no sea la palabra, pero sí virado hacia la izquierda. Los radicales son minoritarios. Como el 26 del Marzo, un partido que está contra todo, que en una comisión pidió la dimisión del gabinete (se ríe otra vez). Pero son cuatro... Sí me interesó mucho el esfuerzo por adaptar el marco ideológico en un partido que pasó muchos años en la oposición, resistió una dictadura, y que hoy gobierna. El tema es cómo resolver asuntos importantes que generan contradicciones entre la acción del gobierno y el cuerpo ideológico.

-¿Qué perspectiva observa, de aquí en más?

-Lo que valoro es el proceso en que están ahora: la transformación de una fuerza de izquierda clásica y popular, a convertirse en izquierda de gobierno. Hay un esfuerzo de la fuerza política por dar respuesta a los problemas de la praxis de gobierno. Gobernar exige relacionarse con todo el mundo. Algún sector radicalizado del Frente puede decir: "cuando venga George Bush, que nadie lo reciba". Eso no es posible. Hay posturas de cierto infantilismo izquierdista, aunque son cada vez más minoritarias.

-Pero hay notorias diferencias entre los sectores.

-El problema es la convivencia entre partidos y movimientos. El movimiento es más inmediatista. En la lógica del lenguaje y el entendimiento es más fácil poder entenderse entre partidos, aunque tengan posiciones radicalmente opuestas. Y no cuando hay movimientos con estructuras muy distintas y liderazgos hipercarismáticos, como el de Pepe Mujica. Hacer convivir esos liderazgos con las estructuras políticas de los partidos es muy complejo. Y eso es lo que se vive en el Frente en estos momentos.

-Ni siquiera se pusieron de acuerdo en un candidato para presidir el Frente Amplio.

-Sí. Algunas fuerzas políticas deben hacer una reflexión. Es un partido de gobierno y eso obliga a una cohesión de gobernabilidad, lo cual implica ser ambicioso pero también hacer renuncias. Y se perdió la posibilidad, porque alguno de los grupos grandes apostó mucho, sin dejar margen de maniobra en la negociación.

Hace falta "rabiosamente" una renovación

Para Roberto Labandera, el gobierno del Frente Amplio "está en un proceso de modernización acelerada", que debe ser acompañado por la fuerza política. Y cuenta que en España el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) hizo en su momento una "revisión política", dejando de lado el "esquema ideológico". "La gente busca soluciones para hoy: si la escuela no se llueve, si puede comprarle los libros al niño. En ese campo, la izquierda en Europa evolucionó y modernizó sus esquemas", explicó.

El diputado socialista encontró un partido envejecido y dice que en Uruguay y en el Frente Amplio hace falta "rabiosamente" una renovación política, tanto ideológica como a nivel generacional. Pero Labandera observa que algunas resoluciones del congreso fueron inteligentes. Es el caso de la que está vinculada al TLC con Estados Unidos: "Esa fue una posición pragmática y comprometida. Se aprobó que en todo caso el TLC lo haga el Mercosur. Primero la región, luego tratados bilaterales".

PERFIL

Nombre: Roberto Labandera

Nació: En Sarandí Grande, Florida

Edad: 53 años

Otros datos: Es maestro

DIPUTADO EN ESPAÑA

De joven integró el Frente Estudiantil Revolucionario. Se recibió de maestro y emigró a España en 1979. Se radicó en la ciudad catalana de Vilafranca del Penedés, que tiene 30.000 habitantes y está a media hora de Barcelona. Desde noviembre de 1999 es diputado del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), filial del PSOE. En agosto pasado fue elegido delegado de los comités de base del Frente de Europa y Australia. Representa a unos 2.000 frenteamplistas en el extranjero.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar