Familiares de secuestrados de las FARC inician vigilia

Espera. Los tres rehenes serían liberados este fin de semana en Venezuela

BOGOTÁ. AFP Y EFE

Una larga espera que llegaría a su fin. Tres familias aguardan reencontrarse con los suyos este fin de semana, luego que las FARC prometieran su liberación. El paso de las horas se enlentece ante la ansiedad de un regreso que parece inminente.

"A medida que pasa el tiempo aumenta la ansiedad de no saber qué pasa", dijo ayer Patricia Perdomo, hija de la ex congresista Consuelo Gonzáles, secuestrada por la guerrilla colombiana en septiembre de 2001.

Gonzáles junto a Clara Rojas y su hijo Emmanuel, son los tres rehenes que las FARC anunciaron que liberarán en las próximas horas en circunstancias aún no especificadas: ni el lugar ni la fecha fueron confirmados por los rebeldes en su mensaje difundido el martes.

La guerrilla justificó esta decisión como forma de desagraviar al presidente venezolano, Hugo Chávez, luego de que su mediación en el caso fuera interrumpida en noviembre por el mandatario colombiano, Álvaro Uribe. Este declaró ayer: "Si las FARC le entregan los secuestrados al presidente Sarkozy o al presidente Chávez, por quien expresan estos terroristas consideración, respeto, y dicen tener identidad con él (...), bienvenida sea esa liberación unilateral e incondicional".

Si bien las condiciones no han sido divulgadas, se especula que los tres rehenes serían liberados este fin de semana en el Sur de la frontera entre Colombia y Venezuela, según fuentes del gobierno caribeño.

La policía de ese país está alerta para ofrecer seguridad a los secuestrados, a quienes los entreguen y a Piedad Córdoba, que denunció un complot orquestado por funcionarios de su país para asesinarla.

Ante la posibilidad del regreso, las familias involucradas preparan los últimos detalles para recibir a los secuestrados.

"Estoy a la espera de nuevas noticias y diligenciando un seguro médico para ella, que ojalá no lo necesite", dijo Clara González, madre de Rojas. También le compró ropa a su nieto, Emmanuel, de tres años, nacido en cautiverio.

Rojas fue secuestrada el 23 de febrero de 2002, junto a la entonces candidata presidencial franco-colombiana, Ingrid Betancourt. Ambas integran el grupo de 45 secuestrados que las FARC quieren canjear por 500 guerrilleros presos en Colombia.

En ese grupo de rehenes, se encuentran los militares Pablo Moncayo y Libio Martínez, quienes cumplieron ayer 10 años en poder de las FARC. Un récord mundial.

Ambos fueron homenajeados en ceremonias religiosas celebradas en el departamento de Nariño, de donde son originarios. "Estuvimos en misa orando por los diez años de cautiverio de Libio y Pablo, y por la libertad de todos los secuestrados", dijo Estela Moncayo, madre de Pablo.

Su padre, Gustavo Moncayo, quien en julio pasado caminó 1.000 kilómetros para pedir la liberación de su hijo, viajó a San Cristóbal (Venezuela) para una marcha hacia Caracas, donde busca reunirse con Chávez.

El ex presidente argentino, Néstor Kirchner, fue invitado por el gobierno francés a participar como garante en la liberación de los tres secuestrados de la guerrilla colombiana de las FARC, lo que ocurriría en las próximas horas. La versión difundida ayer por el diario argentino Página 12, indica que Kirchner "evalúa" esa posiblidad y es "probable" que la acepte.

Kirchner sería garante

Esta invitación respondería al pedido del presidente francés, Nicolas Sarkozy, para que Kirchner interviniera para solucionar el conflicto entre Bogotá y la guerrilla, expresado en una carta el pasado 6 de diciembre. El flamante gobierno argentino, que entró en funciones el pasado 10 de diciembre, mostró su adhesión a la causa. El canciller Jorge Taiana recibió a Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, una de las rehenes de las FARC, previo al traspaso de mando. Tanto Pulecio como la senadora colombiana Piedad Córdoba, ex mediadora ante las FARC, asistieron a la asunción de Cristina Fernández, en la que la mandataria ofreció todo su apoyo.

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