Como era de esperar, La brújula dorada, adaptación del primer tomo de una trilogía fantástica de Phillip Pullman, ha vuelto a encender los ánimos. Hasta ahora se la había acusado de ser una película "anticristiana", pero esto no había pasado a mayores, al menos en comparación con los escándalos armados alrededor de El código Da Vinci y otras producciones.
Pero ahora el diario L`Osservatore Romano publicó la visión oficial del Vaticano. En su editorial califica a la película como la más "antinavidad" posible. De acuerdo a este punto de vista, La brújula dorada promueve un mundo sin Dios y sin esperanzas. "En el mundo de Pullman, la esperanza simplemente no existe, porque en él no hay salvación, sino sólo una capacidad individualista y personal de controlar la situación".
La Liga Católica de Estados Unidos, según fuera anticipado en su momento, también había reaccionado contra esta película y llamó a no verla porque promueve el ateísmo.
Paralelamente, el director Chris Weitz ha hablado sobre el tema dando su punto de vista personal. Reconoció públicamente que pidió la eliminación de toda mención explícita a la Iglesia en su película, ya que no le interesaba hacer una crítica a la religión.
Se han sumado otras voces. El diario El Mercurio citó la visión de la presidenta de la Fundación Orientación Cinematográfica Católica de Chile: "Uno de los problemas principales, por ejemplo, es que la película presenta un mundo paralelo en que los niños y los adultos tienen el alma separada de su cuerpo. En este caso el alma está representada por animales que los acompaña. Eso es anticristiano, el cuerpo no se puede separar del alma, y la idea de los malos es separar el alma de los niños, quitándoles así su libertad".
Además, el mismo diario citó al crítico Danilo Sánchez, que es miembro del Opus Dei: "Los líderes del Magisterio (en la película) usan vestimentas que pueden recordar a la de los sacerdotes. Además, ésta se muestra como una organización siniestra que quiere cercenar la libertad de las personas, sometiéndolas a sus dictados a través del miedo".
En Estados Unidos la película, que se proyectaba como una saga fantástica heredera de El señor de los anillos, no ha tenido buenos resultados en la taquilla. Sin embargo, y a pesar de las declaraciones del director, la polémica puede terminar agregando promoción "gratuita" a la película.
El costo de producción alcanzó los 180 millones de dólares y solo se habían recuperado 41 en taquilla.