Tokio - La FIFA decidió hoy prohibir los partidos internacionales que se jueguen en estadios a más de 2.750 metros de altura, en caso de que los futbolistas no gocen de un período de aclimatación previa.
De esa manera, los estadios Hernán Siles de La Paz y Olímpico Atahualpa, de Quito, seguirán siendo objeto de controversias, ya que están a 3.577 y 2.800 metros sobre el nivel del mar, respectivamente.
Fuera de la controversia quedó el estadio El Campín de Bogota, ya que se halla a 2.650 metros de altura.
La decisión fue tomada hoy por el comité ejecutivo de la FIFA, reunido en Tokio, en ocasión del Mundial de Clubes cuya final disputarán mañana Milán de Italia y Boca Juniors, de la Argentina.
El presidente del organismo, Joseph Blatter, explicó que la comisión médica está estudiando los detalles relativos al período de adaptación a las particulares condiciones atmosféricas de la altura.
La FIFA varias veces ha señalado que los límites a la disputa de los juegos en la altura están basados en razones médicas: algunos equipos presentaron documentación relativa a las tesis de que los jugadores sufren riesgos físicos cuando juegan en la altura.
En junio, después de las protestas de algunas federaciones sudamericanas, la FIFA había decidido aumentar el límite máximo de los 2.500 hasta los 3.000 metros de altura.
ANSA