No sólo en la casa se configura defensa
Un caso ocurrido hace casi 20 años en Las Piedras, puede mostrar que los alcances de la defensa propia o de terceros escapan, a veces, a lo obvio.
Se trataba de un empleado público, oriundo de Rocha, que llegó para visitar a su padre con su esposa y sus hijos. Era muy tarde, no quería despertar a sus padres, así que decidió acondicionar la caja de su camioneta Chevrolet C10 como improvisado dormitorio. Poco después de las 3 de la madrugada el hombre sintió ruidos en la cabina del vehículo. Vio la silueta de una persona que forcejeaba con la radio del tablero. El hombre llevaba consigo un revólver calibre 38. Lo martilló y disparó hacia el intruso. En realidad, luego declararía que pretendió efectuar un disparo de advertencia. El juez entendió que se había completado la legítima defensa.
Para ello, relataron fuentes de la investigación del caso, se tomó en consideración que el sitio donde fueron sorprendidos por el ladrón era el escogido para pernoctar. Y también que el hombre actuó en defensa de su familia, aspectos contemplados en el Código.
>
|