Temperaturas récord, sequía incipiente y altos índices de riesgo de incendio. Frente a este panorama, desde ayer la Fuerza Aérea designó dos helicópteros y equipos especiales para integrarse a un plan de prevención y atención de emergencias.
Dos helicópteros Bell UH-1H llegaron ayer a la Base Aérea II de Durazno. En pocos días, apenas concluyan el acondicionamiento de máquinas y personal, se dividirán el cielo uruguayo para prevenir incendios forestales.
Los dos equipos de Fuerza Aérea tendrán también otros cometidos: tareas de búsqueda y rescate, evacuaciones médicas en áreas de desastre o accidentes, apoyo en el combate a incendios y vigilancia preventiva de acciones de contrabando y narcotráfico.
"El despliegue de los helicópteros supone también una tarea de entrenamiento de más personal, básicamente pilotos, copilotos y mecánicos", explicó el coronel Mariano Rodrigo, vocero de Fuerza Aérea.
La base duraznense cuenta actualmente con un equipo de rescatistas. Es personal médico especializado en tareas de evacuación que se integrará a este programa. "Lo que cambia para ellos es la plataforma, dado que realizaban las mismas tareas, pero en aviones; en helicóptero las condiciones son distintas, más complejas", explicó el vocero militar.
Para comienzos de la temporada cuentan con tener dos equipos estables en la base.
Pero el objetivo central para esta unidad será el de los incendios forestales y en áreas costeras. Los pronósticos extendidos de la Dirección Nacional de Meteorología anticipan un verano por demás complicado: posibilidad de temperaturas extremas para diciembre y enero, además de lluvias escasas sobre todo en el norte del país con la consecuente secuela de sequía.
Durante noviembre el Sistema Nacional de Emergencias coordinó con los comités departamentales un plan de contingencia. Algunas de las áreas más forestadas del país -Río Negro, Soriano, Paysandú- diseñaron un plan propio que incluye un avión, y cámaras de vigilancia en campos forestados.
Sin embargo las 850.000 hectáreas forestadas en todo el país son el mayor desvelo para las autoridades. Por lo pronto, ayer mismo comenzó a funcionar el Plan de Detección, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales, un programa implementado por la Dirección Nacional de Bomberos, pero que involucra a las tres armas y varios organismos del Estado.
"La primera medida es la contratación de 150 bomberos zafrales que se incorporaron a partir del 1° de diciembre hasta el 31 de marzo", explicó el vocero de Bomberos, Carlos Nicola. Este personal extra será incorporado a puestos de detección fija y en destacamentos temporales que se distribuirán en el país durante el verano.
Estos destacamentos, más brigadas de motoristas y los equipos de Fuerza Aérea se integran en el Sistema de Alerta y Monitoreo de Incendios Forestales (Samif), que suma también a operadores privados. La brigada de motoristas de Bomberos contaba hasta el año pasado con 11 motos ligeras, pero este año se asignarán más.
El traslado del mayor coche grúa del Cuartel Centenario, la Skylab, un camión de 68 metros de largo y 45.500 kilos, a Punta del Este es otro de los refuerzos previstos para el plan de contingencias de la temporada. Este camión, equipado para el combate de incendios a gran altura, quedará afectado al servicio en la zona este del país también hasta el fin de temporada.
Más de 2.000 pistas irregulares en la mira de la Fuerza Aérea
Una de las tareas que tendrán los helicópteros de Fuerza Aérea será la lucha contra el narcotráfico. Las operaciones ya coordinadas entre la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas del Ministerio del Interior mostraron ser exitosas, según indicó el titular del organismo, Julio Guarteche.
Pero el dato sobre el que se concentrará la vigilancia aérea serán las más de 2.000 pistas de aterrizaje "irregulares" que existen en el país. "Se hizo un relevamiento de pistas no reglamentadas, que podríamos llamar irregulares, y que se trata de espacios reservados para el aterrizaje de aeronaves pequeñas en estancias y grandes extensiones de campos", explicó el vocero de Fuerza Aérea.
Un relevamiento inicial había revelado la existencia de unas 830 pistas "clandestinas". Pero la cantidad de pistas "irregulares" aumentó en forma sustancial en otro rastreo realizado recientemente con el apoyo de los sofisticados radares recibidos en préstamo durante la Cumbre Iberoamericana de noviembre de 2006.
"Estos espacios, que no cuentan con permisos, ni tienen los elementos de señalización que debe tener una pista, pueden eventualmente ser utilizados para actividades ilícitas", reconoció el vocero.
A mediados de 2008 Fuerza Aérea incorporará un radar móvil y se prevé para 2009 la instalación de un radar fijo en la zona noroeste del país, informó el portavoz militar.