El juez penal comienza hoy los interrogatorios para esclarecer qué ocurrió con el escáner averiado en el puerto. Las pericias manejan el factor de intencionalidad y desde las jerarquías aduaneras se ve la mano de las mafias del contrabando.
Ayer el juez penal de 4° Turno, Jorge Díaz, recibió los informes periciales de la Prefectura Nacional Naval y de Policía Técnica. Fuentes de la investigación señalaron a El País que, si bien no emergen indicios claros de un acto intencional, hay elementos que encaminan las sospechas a un sabotaje.
El escáner que se aprestaba a recibir la Administración Nacional de Puertos (ANP) para la inspección de contenedores cayó y se averió mientras era descargado por una grúa en la media tarde del lunes pasado. Los responsables del depósito Montevideo donde se almacena el aparato de alta sensibilidad informaron que lo que hasta entonces se valoraba como un accidente había ocurrido al aflojarse una linga de la grúa que realizaba la maniobra.
Al examinar la grúa en cuestión los investigadores de la Prefectura y de Policía Técnica hallaron trazas de que un dispositivo que asegura la linga se había roto, aunque en la escena del hecho no hallaron los restos de la pieza.
Este punto, que puede ser clave para definir qué ocurrió exactamente en la operación de descarga del escáner y si detrás de ello existió una intervención deliberada de personas hasta ahora desconocidas. Por lo pronto, señalaron fuentes de la investigación, lo más probable parece ser que el dispositivo de seguro no se le llegó a colocar a la linga, lo cual indicaría intencionalidad.
Con estos y otros elementos a la vista el juez Díaz comienza a interrogar hoy por la tarde a los funcionarios de la empresa Depósito Montevideo y, concretamente, al que operaba la grúa y quienes lo asistían.
SOSPECHAS. Por su parte, el director nacional de Aduanas, Luis Salvo, planteó abiertamente ayer sus sospechas de que el episodio con el escáner portuario se derivan del accionar de "mafias" o "crimen organizado". Entrevistado por el programa Primera Voz, de AM Libre, Salvo sostuvo que "aquellos que no querían que tuviéramos un escáner en el Puerto de Montevideo lograron su objetivo".
"Mi sentimiento, más (que) de preocupación es de indignación, porque habrá sido un accidente, un error humano, error operativo, pero es demasiada casualidad sobre un tema en el cual venimos invirtiendo tanto la Administración Nacional de Puertos, Aduanas, Ministerio de Economía, el gobierno, (que) desde hace años que lo estamos queriendo tener. Y bueno, cuando lo tenemos sucede esto", dijo Salvo.
Preguntado acerca de si este episodio ocurrido en el puerto fue una "advertencia" de organizaciones delictivas, el jerarca aduanero se mostró de acuerdo. "Entiendo de que éste es un hecho que tiene conocimiento público", dijo. "Nosotros hace un tiempito expresamos nuestro pensamiento sobre una serie de amenazas y distintas cuestiones que hay, que en realidad son mafias, crimen organizado", señaló Salvo.
Definición el martes
El próximo martes se develará qué pasará con el escáner que debe recibir el puerto. El presidente de la ANP, Fernando Puntigliano, dijo a El País que ese día se reunirá con los directivos de la empresa Société Générale de Surveillance (SGS). "Ellos mismos nos indicaron que no han sido receptores de la mercancía (el escáner), por lo cuál habrá que definir cómo se soluciona el problema", indicó Puntigliano. La ANP está dispuesta a solicitar un nuevo aparato. Pero podría demorar hasta seis meses la llegada del escáner al puerto montevideano.