A tres meses de producidos los hechos, el Frente Amplio sigue sacándole jugo a la negativa de las autoridades de Migración de Estados Unidos de otorgar una visa de turista solicitada por un legislador de ese Partido. Lo que no se dan cuenta -y surge de los documentos que ellos mismos han divulgado- es que la negativa se basa en hechos del pasado y no del presente; que aparentemente no lavaría su condición de legislador y que no tienen nada que ver con presuntas críticas al presidente Bush. Que lo deben tener sin cuidado. Pero además, la carta en la cual se le notifica la resolución, deja abierta la posibilidad de que, amparándose precisamente en su condición actual, "puede solicitar un pedido especial (waiver) para viajar a EE.UU. en el futuro".
Si quiere ir, que la use.