RIVERA FREDDY FERNÁNDEZ
"¿A quién no le gusta esta camiseta?", preguntó un joven de 19 años en el patio del Colegio Salesiano, refiriéndose a la remera del futbolista Ronaldinho que llevaba puesta. Un estudiante de 16 años respondió: "a mí", y recibió una puñalada.
Si bien el violento episodio sucedió en el patio del mencionado colegio de Rivera, la víctima es alumno del Liceo 3, que desde el año pasado y en forma transitoria, tiene su sede allí por problemas edilicios.
El agresor identificado como M.D.D.S.E. no es un alumno de ninguno de los dos centros de estudio. Hirió con un cuchillo de 25 centímetros de hoja a un estudiante llamado Luis porque osó contestar que no le gustaba la camiseta del jugador de fútbol brasileño y estrella en el Barcelona, Ronaldinho. Lejos estaba de suponer el estudiante que su sincera respuesta iba a derivar en un ataque que pudo costarle la vida.
El médico que asistió al menor certificó que presentaba "lesión de arma blanca, con corte de tres centímetros en región lumbar izquierda", y determinó que debe permanecer internado en observación.
Por una rara casualidad, la agresión se dio el mismo día en que el Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior publicó los datos del período enero a septiembre de 2007. Esta lesión se suma a las 6.554 ya concretadas.
Seguridad. El ataque sufrido por Luis Gómez "es una perla más en un largo collar", comentó el esposo de una docente. "Todos los días te cortan los neumáticos de los autos, te los rayan y a los vecinos les hacen la vida imposible". Y agregó que los autores "son muchachos ajenos al barrio".
En tanto, un vecino comentó que "se desplazan en moto a alta velocidad y hacen acrobacias en una rueda", poniendo en peligro la vida de estudiantes y peatones en general.
A raíz de este episodio, Carmen Graciela Adelo, directora del liceo, decidió "gestionar una audiencia con el Jefe de Policía, Juan Carlos Soto para pedir una guardia permanente y sin costo".
El centro educativo le paga $ 36.000 por mes al Ministerio del Interior por el servicio 222 que realiza en el edificio, que desde septiembre de 2006 está vacío. Tuvieron que mudarse al Colegio Salesiano tras un brote de alergia que afectó a unas 300 personas entre educadores y docentes, después de una desinfección con cipermetrina. Es por eso que Adelo reclama que se reinstaure la Policía Comunitaria, que además de no agregarles costos, era efectiva.
"Desde que la retiraron, la violencia en los alrededores del liceo ha ido en aumento y lo del lunes fue la gota que colmó el vaso", dijo.
Afirmó que mientras existió este cuerpo policial, los oficiales que estaban designados a la cuadra del liceo y de la Escuela 109, le dieron tranquilidad al barrio. Estaban allí desde las 7:30 hasta las 23 horas.
"Muchos de estos policías, que habían sido alumnos de nuestro liceo, sabían relacionarse con la gente, disuadiendo a quienes pretendían promover desórdenes", dijo Adelo. La supresión de la Policía Comunitaria ha dado paso al "caos", según las fuentes, que tiene su más reciente expresión en el ataque al estudiante.
Adelo afirmó que "durante la mañana y hasta el mediodía, el padre Mateo cede "dos muchachos que actúan como porteros", y eso ayuda. Pero a la hora que se dio el ataque, ya se habían retirado.