Kuala Lumpur - El presidente Tabaré Vázquez apostó hoy durante su visita oficial a Malasia por la apertura al exterior y animó a los empresarios malayos a invertir en Uruguay.
Vázquez se expresó así en su discurso ante el primer foro empresarial conjunto Malasia-Uruguay, donde también indicó que la democracia es la única forma de gobierno que permite el desarrollo social y subrayó el papel de la innovación como un elemento clave para el crecimiento económico.
"Ningún país, y menos uno pequeño como el nuestro, puede darse el lujo de la soledad", manifestó el presidente, quien aseguró que "el aislamiento de los países es la negación del progreso".
En su opinión, el Estado de Derecho y la posibilidad de desarrollo están fuertemente vinculadas a la inserción regional de Uruguay y en todo el mundo.
Vázquez explicó que ambas naciones tienen mucho en común, como indicadores económicos similares y el hecho de pertenecer a dos organismos regionales.
Malasia es miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), mientras que Uruguay es integrante de Mercosur junto a Argentina, Brasil y Paraguay.
El resto de socios de la ASEAN son Birmania (Myanmar), Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.
"Uruguay desea fortalecer los lazos comunes políticos, económicos y de cooperación con este país hermano", dijo sobre Malasia el líder uruguayo.
Vázquez apostó por el fortalecimiento del regionalismo y expresó su deseo de que Mercosur y la Unión Europea (UE) retomen el próximo 17 de diciembre las negociaciones para firmar un tratado de asociación, unas conversaciones que han estado paralizadas durante los tres últimos años.
Uno de las principales estrategias del gabinete de Vázquez, quien llegó al poder en 2005, es incrementar las relaciones de su país con la región el Sudeste Asiático, razón por la que a finales de ese año volvió a abrir su embajada en Malasia, cerrada desde la crisis económica que en 2002 afectó a Uruguay.
La nación sudamericana, de 3,5 millones de habitantes, es uno de los mayores productores mundiales de carne de vacuno, con 500.000 toneladas anuales, y el segundo mayor proveedor de ternera congelada a Malasia, tras la India.
Uruguay quiere sumar a sus exportaciones de carne otros productos, como software informático o de biotecnología, así como fomentar un flujo bilateral de inversiones en estos sectores.
Mientras que Uruguay no cuenta con ninguna inversión en Malasia, una empresa malasia sí dispone a las afueras de la capital uruguaya de Montevideo de una fábrica de guantes de látex que emplea a unas 200 personas.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria malasia, Syed Ali Alattas, invitó durante el foro a los empresarios uruguayos a hacer negocios en Malasia y destacó que durante los nueve primeros meses de 2007, el intercambio comercial entre ambos países ha ascendido a 24,4 millones de dólares.
El volumen del comercio bilateral se quedó en todo 2006 en los 26,2 millones de dólares, según datos oficiales.
Ambos Gobiernos acordaron convenios de colaboración en temas como la erradicación de la pobreza, misiones de mantenimiento de paz o la certificación ´halal´ -acorde a los ritos musulmanes- para la carne uruguaya, entre otros, y el puerto malasio de Klang y la Administración Nacional de Puertos de Uruguay firmaron un pacto de hermandad.
Una comisión mixta se encargará de supervisar estos acuerdos.
Tras cinco días de visita en Malasia, durante los que Vázquez se ha reunido con el primer ministro, Abdullah Ahmad Badawi, y con el rey, Mizan Zainal Abidin, la comitiva uruguaya se trasladará el domingo a Vietnam, última escala de la gira que también le llevó a principios de semana a Nueva Zelanda.
Dentro de su esquema de estrechar los lazos con Asia, Vázquez tiene previsto el año que realizar otra misión de prospección comercial a China y la India.
EFE