Lo que no sucedía desde hacía dos años en el Parlamento, pasó ayer por segunda vez en los últimos ocho días: un incidente de alto voltaje entre diputados del oficialismo y la oposición que -esta vez- sólo estuvieron a punto de tomarse a golpes de puño.
Cuando no se han acallado los ecos de la gresca que se armó en la sesión del martes 6, que involucró a los diputados Luis Lacalle Pou (nacionalista), y Hugo Arambillete y Pablo Naya (Frente Amplio), los diputados Álvaro Vega, del Frente Amplio, y Gustavo Borsari, del Partido Nacional, casi se trenzan, lo que obligó entre gritos, a interrumpir la sesión de la Cámara de Representantes. Vega iba a agredir a Borsari luego de que éste lo acusara de tener un doble cargo público, lo que está expresamente prohibido por la Constitución. Borsari dijo públicamente que además de ser diputado, Vega es médico forense del Poder Judicial luego que ese poder le reservara el cargo cuando ingresó a la Cámara. El asunto tomó estado público ese año y fue enviado a la comisión de Asuntos Internos de la Cámara, que nunca lo consideró. Incluso, un ex miembro de la comisión reconoció ayer a El País, a propósito de este hecho, que renunció a integrarla porque cada vez que ese asunto llegaba al orden del día para considerar, "el expediente era enviado al fondo de la pila".
La Cámara iba a tratar ayer un proyecto por el que se consideraba la situación de los guardahilos, pero el oficialismo lo impidió. Entonces, el nacionalista José Carlos Cardoso advirtió que la situación de los guardahilos continuaría complicándose porque ahora la deuda del Estado con ellos gracias a los juicios ganados era de U$S 11 millones y llegaría a US$ 40 millones. Vega tomó la palabra y dijo que los guardahilos "no entraron al Estado porque eran cracks guardando los hilos de Antel", sino "porque eran amigos de algún político" blanco o colorado. "Este sistema maldito lo inventaron ustedes", acusó aludiendo a la oposición. Ambas bancadas se irritaron y Borsari tomó la palabra.
El forista Tabaré Hackenbruch, que presidía la sesión, llamó al orden de inmediato a Vega al ver que el tono de su discurso se salía de cauce.
Fue entonces que Borsari lanzó munición pesada. "El señor Vega no dice a nadie su secreto. ¡Dígalo!", increpó. "¿Por qué no dice que tiene dos cargos públicos? Si no le gusta la sopa, dos platos", insistió.
Mientras Hackenbruch suspendía la sesión estampando su mano sobre el timbre de orden de sala, Vega saltó de su banca y, señalándolo con el dedo índice, se dirigió hacia la banca de Borsari. Felizmente, antes de llegar fue detenido por el coordinador de la bancada frentista, Juan Andrés Roballo, y por el diputado Naya.