EDUARDO BARRENECHE
Desde el domingo 4 unos 17 camiones del municipio no recogen residuos en la zona periférica de la ciudad. Los trabajadores se niegan a salir por la falta de condiciones de los vehículos. La Intendencia señala que hubo sabotaje en dos unidades.
"Primero trataremos de solucionar el problema del levante de esa basura. Después veremos qué pasó con los camiones", dijo a El País el director de Limpieza de la Intendencia, Eduardo Pereyra.
La recolección de basura no fue el único servicio del municipio afectado ayer. Filas de hasta 60 metros de contribuyentes aguardaron una hora frente a los cajeros para pagar sus tributos comunales.
Con respecto a las roturas de los camiones, Pereyra fue advertido, en dos oportunidades por funcionarios de Limpieza, que dos vehículos habían sido rotos a propósito. Días atrás, relató el jerarca municipal, a uno de los camiones rotos le arrancaron la caja de los fusibles. Ayer, agregó, "recibimos la denuncia de que otro tenía los cables arrancados".
Según el director de Limpieza, los camiones son arreglados en forma continua y "aparecen rotos poco después. Ninguno de los vehículos tiene el motor fundido como se ha dicho".
La visión de los trabajadores municipales es distinta. Desde varios meses, dijo la dirigente gremial Mabel Lolo, se realizó un protocolo que debían cumplir los camiones para salir a recoger basura.
Los desperfectos que tienen los camiones son: falta de luces, frenos y problemas en las parrillas donde viajan los trabajadores que hacen el trabajo manual de recolección de basura.
Lolo señaló que de ocho camiones que posee el Cantón 2 de Limpieza solo sale uno. En tanto, todos los vehículos de la Usina 3 están parados por roturas, agregó. "No pueden ahora echarnos la culpa a los municipales por el tema de la recolección. No se puede andar en esos vehículos", explicó.
El próximo lunes, autoridades de la División Limpieza y del gremio se reunirán para buscar una solución al problema de la recolección que afecta a los asentamientos y barrios periféricos de la ciudad. En esas zonas no funciona el sistema de contenedores, porque los camiones no tienen espacio su- ficiente para maniobrar en las callejuelas de los barrios precarios.
COBRANZA. Las "colas" se debieron a que la Intendencia comenzó a refaccionar las cajas. En forma simultánea, los cajeros se declararon en conflicto en marzo de este año por mejores condiciones laborales y aún continúan.
José Bruno, dirigente de Adeom, dijo a El País que las cajas actuales son "incómodas" y afectan la salud de los trabajadores por "su pequeñez".
Los cajeros se quejan de que la atención al público "recae" en unos pocos funcionarios del servicio; el quebranto de caja no se ha ajustado de acuerdo al salario y el riesgo ha aumentado y cuestionan el "desinterés" y "soberbia" de la administración municipal. Además, reclaman más seguridad para realizar sus tareas y exigen una equiparación salarial.
Reclamos
En reiteradas asambleas de Adeom, los funcionarios de Limpieza se quejaron de "las malas condiciones laborales" existentes en el sector. En algunas ocasiones, los trabajadores señalaron que carecían de guantes para realizar el trabajo, botas y de otros implementos de seguridad. El martes 6, una asamblea del sindicato en el Palacio Peñarol resolvió avalar a aquellos sectores que deban detener sus actividades por no contar con los elementos y condiciones de seguridad necesarios y anunció que denunciará el hecho a los organismos estatales correspondientes.