EDUARDO BARRENECHE
Las fugas "masivas" del colector subacuático aumentaron la población de algas tóxicas en el Río de la Plata y determinaron que cuatro playas tuvieran calificaciones apenas satisfactorias en el verano 2007, según la Dirección de Medio Ambiente.
El 31 de octubre del 2003, técnicos del Departamento de Desarrollo Ambiental del municipio detectaron tres pérdidas de aguas servidas del emisario a unos 1.500 metros de la costa. En 2006, un estudio de la Unidad de Cambio Climático de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) señaló que, en la costa uruguaya, se incrementaron las floraciones de algas, que fuentes de la repartición estimaron que se relacionan con las fugas del colector.
Este tipo de plantas acuáticas generan una toxina que inhiben el crecimiento de otras algas y provocan lesiones a personas alérgicas. "Estas algas dañinas están presentes en este momento en la costa. Su población se dispara cuando hay un incremento de la temperatura, luz solar y de la contaminación orgánica generada por efluentes domiciliarios o el arrastre de las lluvias", señaló a El País el oceanógrafo y director del Departamento de Áreas Protegidas de la Dinama, Mario Batallés.
Un diagnóstico ambiental del Río de la Plata y su frente marítimo realizado por Freplata, una organización integrada por técnicos de Uruguay y Argentina, arribó a conclusiones similares a las de Batallés. "Las floraciones algales nocivas son cada vez más frecuentes en el Río de la Plata y pueden producir impactos severos sobre los recursos pesqueros, salud pública, playas y fuentes de agua potable", señala el documento publicado en la página web de Freplata. Mientras, el Tribunal de Cuentas señaló, en un informe fechado hace un mes, que "la mayoría de las juntas (del emisario) tienen fugas y la cañería no se encuentra protegida (póliza de seguros)".
El director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia, Néstor Campal rechazó estas afirmaciones al señalar que las fugas que posee el colector son cuatro. "Las playas no corren riesgo de contaminación. La única pérdida de importancia que tiene el emisario se encuentra a 1.300 metros", afirmó el director municipal a El País.
Tras advertir que no conoce el informe de la Dinama sobre las playas por haber ingresado a la Intendencia en julio de este año, Campal señaló que "puede ocurrir" que alguna playa llegue al límite de su calidad de agua si las muestras son levantadas poco después de una tormenta.
En ese momento, agregó, son derivados hacia el mar a través del saneamiento restos orgánicos de la ciudad que fueron lavados por la lluvia.
Campal anunció que la IMM hará exámenes de aguas costeras cada día durante el verano.
EXÁMENES. Las playas Buceo, Malvín, Pocitos y Verde alcanzaron calificaciones apenas satisfactorias en muestreos de aguas realizados por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) durante la temporada estival pasada debido a la contaminación orgánica. En cambio, otras playas como Carrasco, Pajas Blancas y Ramírez obtuvieron excelentes guarismos. En tanto, las playas del Cerro, Honda, Mulata y Miramar fueron calificadas de muy buenas. Algunas playas que resultaron con muestras sólo satisfactorias, en otros relevamientos su calidad mejoró, según un documento de la Dinama publicado en Internet.
Estas muestras de agua se realizaron entre noviembre del 2006 hasta febrero de este año. En los próximos días, la Dinama hará los primeros estudios para controlar la evolución de las playas durante el verano.
La edila forista Cristina Ferro afirmó que la Intendencia debería analizar la construcción de un nuevo emisario, ya que la auditoría del Tribunal de Cuentas concluyó que éste "ha colapsado".
La dirigente colorada dijo que las roturas generaron una pérdida del valor patrimonial del colector, una de las mayores inversiones de la Unidad de Saneamiento de la Intendencia.
Ferro señaló que el colector estaba asegurado en el 2003 por U$S 25.000.000 y que actualmente su valor apenas alcanza los U$S 8.000.000.
Alergias e irritación en la piel
El contacto físico o la ingesta de algas tóxicas puede producir conjuntivitis, dermatitis, malestar hepático y digestivo e infecciones de oído. La ingesta en niños puede causar problemas gastroenterológicos que se manifiestan a través de vómitos, dolores abdominales y diarrea. Daniel Panario, coordinador de la maestría de Ciencias Ambientales, dijo tiempo atrás que estas algas también producen alergias e irritaciones en la piel.