Todo marcha hacia una declaración insustancial

Señales poco auspiciosas sobre el acuerdo con Argentina

LORELEY NICROSI - En Santiago

El Pais en Chile

La buena voluntad de la corona española para lograr un entendimiento entre los gobiernos de Uruguay y Argentina durante el desarrollo de la Cumbre Iberoamericana, tendía ayer a desvanecerse en Santiago de Chile, luego que el facilitador Juan Antonio Yáñez Barnuevo mantuvo contactos bilaterales con representantes de ambos países.

La delegación uruguaya, representada en la reunión preliminar por el director de la Cancillería, José Luis Cancela, y por la directora de la Dinama, Alicia Torres, desde las primeras horas de ayer comenzó a preparar la reunión "de fondo" con el representante de la corona en el hotel Sheraton. Por su parte la consejera legal de la Cancillería argentina, Susana Ruiz Cerrutti, arribó sobre el final de la tarde y apenas mantuvo un breve diálogo con Yánez.

Que no viajen a Santiago ni el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, ni el jefe del gabinete argentino, Alberto Fernández, demuestra que las conversaciones fueron delegadas en esta etapa a un nivel inferior por ambos gobiernos.

Al finalizar los contactos, Yáñez declinó realizar comentarios, y se retiró del hotel a "otro acto". El hermetismo en estas instancias es decisión oficial. Cancela y Torres no respondieron a los requerimientos de la prensa y desde la embajada uruguaya en Santiago se confirmó que no se harían comentarios "sobre la reunión, sus contenidos, ni los resultados".

El presidente Tabaré Vázquez y el canciller Reinaldo Gargano arribarán hoy a Santiago de Chile, también al hotel Sheraton, donde también se alojará el rey Juan Carlos y el presidente Kirchner, que llegará al mediodía. Si no se produce un avance en las conversaciones en las próximas horas, el rey podría dar por concluida la facilitación con un superficial encuentro de los dos presidente rioplatenses hacia el mediodía.

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