El baile es atracción excluyente

Final. Paula Robles y Celina Rucci son las grandes protagonistas en gala de "ShowMatch"

BUENOS AIRES. IGNACIO QUARTINO

A una la conocen como la primera dama de la televisión argentina. A la otra, como la cuñada de Julio de Vido. Duelo de poderosas en la final de "Bailando por un sueño" que, tras siete meses de competencia, llega hoy en directo por Teledoce.

Se trata de Paula Robles y Celina Rucci. Las dos, con estilos muy diferentes, reúnen argumentos suficientes para convertirse en reina de Bailando por un sueño.

Nadie, según dicen en programas de chimentos, quiere estar en la piel de Paula Robles desde que asumió el desafío de participar en la competencia de baile. ¿Será tan así? ¿A ninguna mujer le gustaría lucir impecable a los 40 años, trabajar de lo que a ella le gusta y ser la mujer del hombre más poderoso de la televisión Argentina? Pues bien, ese hombre es Marcelo Tinelli, creador del Bailando argentino e impulsor de este circo mediático que catapultó a Paula Robles a la fama. Ella, solamente, se limitó a hacer muy bien lo suyo sobre la pista de baile y fuera de la misma.

La mayoría de las colegas elogian su talento y su calidad humana, al extremo que Abigail Pereira, siendo una simple soñadora contó que, para ella, Paula "se olvidaba que era una famosa" y directamente podía considerarla una amiga.

Antes de pedirle a su marido que quería participar de la cuarta edición de Bailando, en los años que Paula era la mujer de Tinelli y se ubicaba lo más lejos posible de las cámaras para no figurar, a algunos integrantes de la vieja guardia de ShowMatch les llamaba la atención el trato cordial que recibían de ella, lejos de toda pose.

POR LO BAJO. Este año, luego de lanzarse a la fama gracias a su talento en la pista de baile, trató de mantener bajo perfil ante los medios que daban lo que fuera por tener la entrevista exclusiva con Robles luego de tanto nueve y diez con elogios, que recibió por parte del jurado. Recién a los dos meses de competencia habló a los medios. Primero fue en una entrevista que concedió a un programa de espectáculos de Radio Del Plata (propiedad de su marido) y, posteriormente, en la revista de Clarín de los domingos (integrante del multimedios en el que se emite ShowMach).

En aquella nota, la morocha explicó que había optado por el bajo perfil para abocarse a la crianza de sus hijos Francisco (9) y Juana (4). También reveló detalles de su rutina en la que siempre está custodiada por agentes de seguridad donde quiera que vaya y confirmó que ella misma fue quien le insistió a su marido para participar del concurso.

Pasadas las semanas y entrada la etapa final de este concurso, Robles volvió a reaparecer (y con fuerza) en los medios argentinos. Primero fue hace tres semanas, cuando Iñaki Urlezaga la convocó para formar parte de su espectáculo en el Luna Park donde, según la crítica, Paula tuvo un deslucido debut. Sin embargo, durante el tour mediático de promoción, su imagen volvió a aparecer en tapas de revistas y en Almorzando con Mirtha Legrand, que sirvieron para conocer más a la "primera dama" de la televisión argentina que, entre bocado y bocado, se animaba a volcar conceptos sobre su rol cada vez más protagónico en Bailando por un sueño.

El lunes pasado, en la previa de la semifinal y tras un móvil de una hora con Intrusos, Robles se metió de lleno en el show de declaraciones que propone el programa de Rial. Le pidió a la gente que la votaran en el duelo con Flor De la Ve para cumplir el sueño que se trazó su compañero de baile (Franco Tabernero) de tratar a Lourdes que padece leucemia y, además, tuvo un cruce de declaraciones con Celina Rucci, a la que enfrentará esta noche en la final.

Durante un ensayo de Bailando, Rucci comentó que le pareció injusto que la pareja de Robles no haya ido nunca al voto telefónico hasta la instancia decisiva del concurso, lo que provocó la rápida respuesta de la ex T`Nelli, pidiéndole una aclaración.

En medio de esta vorágine en la que Paula no estaba acostumbrada a participar, Revista Semanario publicó un informe especial sobre una fuerte discusión que habría mantenido con su marido en Ideas del Sur, a propósito del corte de polleras que el animador le practicaba a las finalistas de Bailando por un sueño delante de cámaras y otros cortocircuitos que incluirían a terceras personas en discordia.

El matrimonio y su entorno, lógicamente, no hablan de este tema. Paula sólo se enfoca a hablar de la final en los medios porque, según admitió, cada día que pasa se siente más preparada para enfrentar a las cámaras.

LA RIVAL. Quien sí está ducha para polemizar en televisión desde que comenzó el ciclo es Celina Rucci, la revelación de Bailando por un sueño desde que eliminó, por el voto telefónico, a la popular Iliana Calabró.

Rucci, que hasta hace siete meses era una perfecta desconocida por quienes no frecuentan los programas de espectáculos, deslumbró en el concurso con sus curvas generosas que le permitieron ser Miss Playboy en 2004, sus aptitudes para el baile y, fundamentalmente, por su sinceridad para decir la cosas.

Ningún integrante de Bailando, con la excepción de Liz Solari, se ha salvado de la lengua filosa de la Rucci. Incluso se ha enfrentado con el propio Tinelli a quien le negó la posibilidad de cortarle la pollera cumbiera delante de cámaras. Todas las participantes participaron de ese ritual. Con Rucci no hubo caso: "No tengo problemas de mostrar mi cuerpo, pero no veo bien que Marcelo me corte la pollera cuando mi marido me está viendo en el estudio", le dijo Celina a Mirtha Legrand.

Quienes consideran que Bailando es un fenómeno social, más allá de un programa de entretenimientos, entienden que el crecimiento de Celina en ShowMatch es similar al de Cristina Kirchner en po-lítica, porque en muy poco tiempo -y con mucha autoridad- logró ganarse los votos de la gente.

Casualmente, Celina ha sido considerada la candidata K de Bailando por un sueño por el parentesco lejano que mantiene con el Ministro de Planificación y mano de derecha del presidente Néstor Kirchner, Julio De Vido.

Comprometida con causas sociales, abrió una fundación que trata pacientes con bulimia y anorexia con el apoyo del jefe de gobierno, Jorge Telerman, que mantiene una muy buena relación con De Vido. Sin embargo, Rucci intenta desprenderse de su vinculación con el ministro de Kirchner: "Si hacemos una encuesta entre el ministro (De Vido) y yo con respecto a la aceptación del pueblo, creo que le saco unas cuantas cabezas", dijo desafiante a una revista.

Esta noche será la hora de la verdad. Rucci intentará con su soñador, Matías Sayago, colaborar con un hospital de la provincia de Santiago del Estero, una de las más pobres de Argentina que, para colmo, el domingo sufrió un motín que dejó como saldo a 31 presos muertos. Del otro lado estará Paula Robles, que tratará de cumplir el sueño de curar a Lourdes que padece leucemia. ¿Cuál de los dos sueños pe- sa más? ¿Cuál se cumplirá? ¿Quién se convertirá en la reina de la televisión argentina al menos por un día?

El público tendrá la última palabra.

Mujeres con duros golpes en sus vidas

Las dos finalistas de Bailando tienen razones para festejar más allá del resultado de esta noche. Las dos superaron varios sinsabores en sus vidas y lograron sobreponerse a ellos. Paula Robles (40) nunca se olvida que hace tres años estuvo a punto de vivir el resto de su vida en una silla de ruedas luego de sufrir un accidente mientras hacía acrobacia con telas. La mujer de Tinelli estuvo más de dos meses con las manos enyesadas y haciendo reposo absoluto.

Celina Rucci fue madre con apenas 19 años y se recibió de Licenciada en Comunicación Social. Fantaseó con la posibilidad de convertirse en vedette co-mo Moria Casán. Pero lo más importante lo consiguió a principios de este año: conoció a su padre después de 28 años. Juan Domingo Rucci había sido secuestrado en épocas de la dictadura cuando Celina tenía tres años y nunca más había sabido de él.

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