En la tarde de ayer, el aeropuerto de Carrasco se vio conmocionado cuando un pasajero uruguayo, de 28 años, que viajaba en la compañía brasileña Gol, sacó una trincheta de su bolsillo y comenzó a pelar un cable.
El vuelo 7488 había salido de San Pablo y debía arribar a la hora 16.10 a Montevideo. A diez minutos de aterrizar, sobrevolando tierra uruguaya, el acompañante de este pasajero hizo la denuncia al personal de vuelo. El capitán procedió a adoptar las medidas internacionales de seguridad y se comunicó con el aeropuerto de Carrasco para solicitar refuerzos.
El personal del avión le preguntó al pasajero qué era lo que estaba haciendo y éste, extrañado, contestó que no estaba haciendo nada, solamente pelando un cable y entregó la trincheta.
El avión aterrizó con normalidad pero bajo medidas de seguridad y el pasajero fue llevado a la Policía Aérea. Allí aseguró que desconocía la disposición que impide llevar elementos punzantes en los vuelos y alegó que era ingeniero en informática por lo que pelaba ese cable.
La nave fue chequeada por la Policía y Bomberos y descartaron la posibilidad de un atentado. El juez que actúo en el caso decidió liberar al pasajero.
A partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, las compañías de aviación de todo el mundo adoptaron medidas especiales de seguridad.