El debate trunco de ayer en el Senado dejó en claro una cosa: no están los votos para aprobar la despenalización del aborto. Hoy a la hora 10 proseguirá la sesión. El proyecto será rechazada por 15 votos a favor y 15 en contra.
Los argumentos esbozados en sala y las consultas hechas por El País a los legisladores, confirman la hipótesis de que la mayoría simple requerida para darle media sanción a la iniciativa no será alcanzada. El diputado colorado Washington Abdala, suplente de Julio María Sanguinetti, confirmó en la sesión de ayer que se retirará de sala al momento de la votación para evitar expedirse sobre el tema.
Esto motivará que los 15 senadores del Frente Amplio que están a favor de la despenalización del aborto no superen en número a los que se oponen, que son los 11 senadores del Partido Nacional, los dos de la Lista 15 del Partido Colorado y a los oficialistas Carlos Baráibar y Alberto Cid.
Se espera que hoy, al igual que ayer, asistan a las barras del Senado los integrantes de las organizaciones que apoyan el proyecto de ley, agrupados en la Coordinación Nacional de Organizaciones Sociales por la Defensa de la Salud Reproductiva, y las que están en contra de la despenalización del aborto, agrupadas en la Mesa Coordinadora Nacional Por la Vida.
A FAVOR Y EN CONTRA. Antes de la amenaza de bomba que anoche motivó la postergación de la votación (ver nota en la página A7), siete parlamentarios explicaron su posición respecto al proyecto.
Los blancos Éber Da Rosa y Ruperto Long, y el colorado Juan Justo Amaro argumentaron en contra. Abdala explicó que se retirará de sala y los oficialistas Mónica Xavier, Sara López (suplente de José Korzeniak) y Alberto Breccia argumentaron a favor.
Los alrededor de 150 presentes en las barras se mantuvieron en silencio durante toda la sesión y permanecieron expectantes de las palabras de cada uno de los legisladores.
Sólo las palabras de Breccia suscitaron una leve respuesta del público, la que fue rápidamente acallada por el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa bajo la amenaza de desalojarlos si se producía una nueva manifestación.
Unos pocos aplausos se escucharon cuando el senador del Espacio 609 enfatizó que está en contra del aborto, pero a favor de su despenalización. "Creemos que ha llegado el momento de la piedad. Estoy en contra del aborto, pero a favor de su despenalización", afirmó.
Minutos antes, Xavier sostuvo que la consideración de un articulado sobre salud sexual y reproductiva que contenga la despenalización del aborto es "una deuda que se tiene con la sociedad y con las mujeres en particular".
Con una presentación en powerpoint, explicó que los países que han despenalizado el aborto redujeron la cantidad de muertes de mujeres que optaron por interrumpir su embarazo. Subrayó, además, que en Uruguay se constatan alrededor de 33.000 procedimientos abortivos por año y que la legislación vigente data de 1938.
Por otra parte, y al momento de argumentar por la negativa, Da Rosa señaló que "las causales que se consagran son demasiado genéricas" y que él, al igual que gran parte de los legisladores del Partido Nacional, entiende que existe vida intrauterina desde el momento de la concepción. Reclamó la promoción de la educación sexual y reproductiva, pero rechazó votar la despenalización del aborto porque "la vida es un valor superior que hay que cuidar".
En su intervención, Amaro sostuvo que no tiene "la convicción de que el proyecto le haga bien al pueblo".
Antes de que Nin suspendiera la sesión, Abdala reclamó la aprobación de un referéndum consultivo para que la ciudadanía se pronuncie sobre el asunto. "Estamos perdiendo el tiempo porque el presidente veta el proyecto y no están los tres quintos de la Asamblea General para levantarle el veto. Yo quiero que sea el pueblo el que decida", manifestó Abdala.